En el marco del inminente debate parlamentario sobre la Ley de Propiedad Privada, el Gobierno nacional ratificó de forma oficial la implementación de un nuevo esquema regulatorio.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, confirmó este martes que el oficialismo impulsará la fijación de un tope para la adquisición de campos y terrenos en territorio nacional por parte de capitales extranjeros, asegurando además que se cuentan con las voluntades políticas necesarias en la Cámara Alta para alcanzar la aprobación del proyecto.
El modelo regional y los votos asegurados para el tratamiento en el Senado
La iniciativa promovida por la senadora Patricia Bullrich contempla límites adaptados a los parámetros normativos de los países vecinos. El propio Santilli remarcó durante un reportaje radial que la propuesta busca fijar un tope de compra similar al que rige en la región, tomando como punto de comparación el marco normativo implementado en Brasil.
Asimismo, el jefe de Ministros ratificó que el oficialismo cuenta con los apoyos de la oposición aliada para avanzar en el recinto durante la sesión fijada para el próximo jueves, dejando en claro la postura firme del Poder Ejecutivo para destrabar la negociación legislativa.
Inviolabilidad de la propiedad privada y atracción de inversiones masivas
Desde la cúpula del Gabinete nacional defendieron que la medida no obstaculizará el flujo de capitales, sino que funcionará como un incentivo directo para incrementar la llegada de divisas internacionales. Santilli explicó que sostener el principio de la inviolabilidad de la propiedad privada y ampliar la participación inversora bajo reglas claras permitirá canalizar nuevos proyectos de envergadura.
En ese sentido, el funcionario definió a la Argentina como un gigante económico que se encontraba «dormido y pisado», remarcando que la combinación entre estabilidad macroeconómica, previsibilidad y un marco jurídico adecuado permitirá acelerar el proceso de reactivación y desarrollo del país.
