Golpe al bolsillo de los conductores y nuevo foco de presión sobre la inflación.
La Secretaría de Energía de la Nación aprobó un incremento de hasta el 4% en el valor de los biocombustibles destinados a la mezcla obligatoria por ley con la nafta y el gasoil. La decisión fue formalizada mediante las Resoluciones 188 y 189/2026 publicadas este lunes en el Boletín Oficial, configurando una medida que se suma al reciente retoque en los impuestos a los combustibles y que amenaza con trasladarse de forma inminente a las pizarras de las estaciones de servicio de todo el país.
El detalle de los nuevos valores para el biodiésel y bioetanol
La actualización fijó nuevos valores mínimos de comercialización en el mercado interno para los insumos energéticos durante agosto. En el caso del biodiésel destinado al gasoil, la cotización mínima de adquisición trepó un 4%, alcanzando los $2.001.063 por tonelada. El plazo de pago fijado por la normativa para esta variante no podrá superar los 7 días corridos desde la emisión de la factura.
Por su parte, el bioetanol también sufrió reajustes en sus dos variantes de producción:
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Bioetanol a base de caña de azúcar: Incremento del 1,74%, fijando su litro en $1.061,878.
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Bioetanol a base de maíz: Aumento del 1,75%, situando su valor por litro en $973,244.
En ambas modalidades de bioetanol, las empresas compradoras tendrán un plazo máximo de pago de hasta 30 días corridos a partir de la facturación.
Mayor presión sobre el precio final en los surtidores
La Secretaría de Energía justificó la medida recordando sus facultades para intervenir en los precios cuando se registran desfasajes con los costos reales de elaboración o para evitar distorsiones en el mercado fósil. La cartera oficial remarcó que se fijaron precios de manera excepcional para responder a las necesidades del contexto económico actual.
Al sumarse este reajuste en los biocombustibles al incremento parcial aplicado sobre los impuestos líquidos, la estructura de costos de las petroleras suma mayor tensión. Por este motivo, se prevé que el impacto termine volcándose a los surtidores en el transcurso de las próximas semanas, encareciendo aún más el transporte de cargas y el traslado particular.
