La profundización de la recesión económica en Comodoro Rivadavia comenzó a impactar de manera directa en el consumo básico de las familias.
Durante el último semestre, cerca de 350 comercios e industrias pyme debieron cerrar sus puertas de forma definitiva, una cifra crítica que se desprende del registro de bajas en los medidores de energía eléctrica ante el cese de actividad y la pérdida de capacidad de compra de la población.
A diferencia de etapas anteriores donde las reducciones del gasto afectaban principalmente a rubros prescindibles o de entretenimiento, la caída actual afecta la adquisición de alimentos y artículos de primera necesidad en supermercados y autoservicios. Frente a la gravedad de este escenario, la Cámara de Gastronómicos y Hoteleros y la Cámara de Comercio locales decidieron unificar sus reclamos e interceder formalmente ante el Concejo Deliberante y el Ejecutivo Municipal para exigir medidas de alivio urgente.
Reducción en todos los rubros y la falta de indicadores oficiales
El presidente de la Cámara de Gastronómicos y Hoteleros, Juan Manuel Fernández, analizó la dimensión de la retracción económica y advirtió sobre el estado de vulnerabilidad en el que se encuentra el entramado empresarial local.
«Los rubros que no son de primera necesidad son los primeros que la gente recorta, pero la verdad que hoy hay reducción en todos los sectores, incluso en los supermercados, que es algo que no venía pasando, y eso da una pauta muy clara de la situación», remarcó Fernández al describir el comportamiento del consumo.
Asimismo, el dirigente mercantil expuso la dificultad para cuantificar con precisión el impacto del fenómeno ante la ausencia de mediciones locales constantes: «Una de las falencias que tiene Comodoro es que no hay una fuente de datos confiable y sostenida en el tiempo, con lo cual tenemos algunos datos que tienen que ver con la baja de medidores de luz», explicó.
