El 22 de agosto de 1972, la Base Aeronaval Almirante Zar de Trelew fue escenario del fusilamiento de 16 de los 19 presos políticos que permanecían bajo custodia militar tras la fuga del penal de Rawson
Gobernaba la dictadura del general Alejandro Agustín Lanusse y el trágico hecho se transformó en un grave antecedente del terrorismo de Estado que se consolidaría en la Argentina a partir de 1976.
De la fuga masiva al cerco en el aeropuerto de Trelew
El plan fue diseñado por las organizaciones PRT-ERP, FAR y Montoneros para evacuar a unos 110 militantes detenidos en la Unidad 6 de Rawson hacia Chile. La tarde del 15 de agosto la operación se puso en marcha, pero la falta de coordinación y la rápida retirada de los vehículos de apoyo frustraron la salida masiva.
Únicamente seis dirigentes —entre ellos Mario Roberto Santucho, Marcos Osatinsky, Fernando Vaca Narvaja, Roberto Quieto, Enrique Gorriarán Merlo y Domingo Menna— lograron tomar un vehículo y subir en el aeropuerto al vuelo 811 de Austral, el cual partió rumbo a Santiago de Chile. Los restantes 19 prisioneros llegaron tarde al aeroparque trelewense y quedaron rodeados por las fuerzas de la Armada. Tras pactar su rendición ante un juez, abogados y cronistas periodísticos para preservar su vida, fueron alojados de forma imprevista en la Base Almirante Zar.
La madrugada trágica y los tres sobrevivientes
A las 3:30 del 22 de agosto, los 19 prisioneros fueron obligados a formar en los pasillos de la unidad militar y ametrallados a quemarropa por los oficiales. En el acto murieron 16 militantes, mientras que Alberto Miguel Camps, María Antonia Berger y Ricardo René Haidar lograron sobrevivir al ataque inicial e intervenciones quirúrgicas posteriores. Sus testimonios fueron clave para desmentir la versión oficial sobre un presunto intento de fuga. Años más tarde, los tres sobrevivientes se transformaron en víctimas directas de la dictadura instaurada en 1976: Camps fue asesinado en 1977, Berger desaparecida en 1979 y Haidar secuestrado y desaparecido en 1982.
Juzgamiento histórico y memoria colectiva
Tras décadas de impunidad y reclamos de organismos de derechos humanos, la Justicia argentina determinó que la masacre constituyó un crimen de lesa humanidad.
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Condena en Comodoro Rivadavia (2012): El Tribunal Oral Federal condenó a prisión perpetua a Emilio Jorge del Real, Luis Emilio Sosa y Carlos Amadeo Marandino. La sentencia fue ratificada en 2014 por la Cámara de Casación Penal.
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Proceso a Roberto Bravo en EE. UU. (2022): Un jurado estadounidense declaró civilmente responsable al exteniente Roberto Guillermo Bravo y fijó una indemnización de más de 24 millones de dólares para los familiares.
Actualmente, un memorial erigido en el acceso a la Base Almirante Zar recuerda a las víctimas bajo los pilares de Memoria, Verdad y Justicia.
