En el marco de una vertiginosa investigación por una presunta maniobra millonaria que roza los 27.000 millones de pesos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, rompió el silencio para realizar una contundente aclaración institucional.
El mandatario bonaerense desmintió categóricamente cualquier tipo de nexo entre su administración y la abogada Albertina Mangini, detenida en las últimas horas bajo acusaciones de liderar un sofisticado esquema de lavado de dinero vinculado al juego clandestino.
La aclaración de Kicillof sobre la función pública de la detenida
Frente a las repercusiones generadas tras la serie de allanamientos, el gobernador bonaerense recurrió a sus redes sociales para precisar el rol exacto de la principal implicada. «La persona demorada es una empleada del Poder Judicial de la Provincia que no tiene ni tuvo ninguna vinculación laboral con el Ministerio de Justicia», aseveró Kicillof, remarcando que se trata de una integrante de la Procuración General bonaerense y no de un cuadro del Poder Ejecutivo.
La fiscal Betina Lacki, al frente de la UFI N.° 2 de La Plata, imputó formalmente a la funcionaria judicial por los delitos de asociación ilícita, defraudación mediante el uso indebido de datos digitales y lavado de activos. La acusación suma agravantes por la habitualidad de la maniobra y por la condición de funcionaria pública que ostentaba la abogada.
Allanamiento, secuestro de millones y la sombra del «Chiqui» Tapia
La causa judicial investiga una presunta red delictiva que utilizaba datos biométricos e identidades robadas a terceros para la apertura masiva de cuentas en billeteras virtuales, con el objetivo de blanquear caudales provenientes del juego ilegal. Junto a Mangini, cayeron detenidos Mauro Perrota en la ciudad de Mar del Plata e Ignacio Marchioni en Quilmes, luego de un despliegue operativo que incluyó registros domiciliarios en La Plata y la provincia de Córdoba.
Durante los procedimientos policiales se incautaron millones de pesos en efectivo y un vehículo de alta gama marca BMW. La causa ha cobrado una dimensión aún mayor al revelarse ramificaciones que salpican al ambiente del fútbol y la especulación financiera: uno de los sospechosos aparece mencionado en un expediente ligado a una financiera del entorno del presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia. Durante las instancias de indagatoria, Mangini y Perrota optaron por negarse a declarar, mientras que Marchioni afirmó defenderse argumentando que sus tareas comerciales se limitaban al «corretaje y las inversiones». La Justicia analiza la documentación secuestrada para determinar la totalidad de los roles involucrados.
