La postal de la hipocresía no tiene límites. Mientras a los docentes de Chubut les licuan los sueldos, la salud pública está en terapia intensiva y los hospitales del interior ni gasas tienen, el gobernador “tiktoker” Ignacio “Nacho” Torres armá las valijas y se va a pasear a Francia con plata del Estado y sus «amiguitos».
La excusa de siempre: “buscar inversiones”.
La realidad que nadie te cuenta: una gira para ponerle precio de liquidación a la provincia y arrodillarse ante el poder económico internacional como lo hizo su mentor Mario Das Neves cuando armó la Casa del Chubut en Francia para vender las tierras con bosques nativos de la cordillera, el agua y sus recursos.

Atrás quedaron los discursos de barricada, las amenazas tribuneras de cortar el petróleo, el Gas y la sobreactuación para las cámaras de televisión porteñas.
Hoy, Torres demuestra que su supuesta rebeldía contra el gobierno nacional de Javier Milei era puro humo para la tribuna. En los salones de París se alinearan sin sonrojarse para ofrecer el territorio chubutense como si fuera un botín de guerra: minerales, agua, viento y recursos energéticos servidos en bandeja de plata a corporaciones extranjeras a cambio de migajas.
Ya en Chubut Nacho Torres entrego las regalias petroleras que las bajo del 12% al 9 %, al 6% y hasta el 3% entregando a más de 10 mil petroleros que echaron como a perros.
Venta de humo y entrega de soberanía

Lo que en los comunicados oficiales venden como “desarrollo estratégico”, en el fondo es el viejo libreto del saqueo y la reprimarización colonial.
La receta de Nacho Torres no contempla valor agregado, ni puestos de trabajo genuinos para los chubutenses, ni cuidado ambiental: es extractivismo puro y duro. Vienen por el agua y por la tierra que los propios habitantes defienden en las calles mientras el mandatario disfrutará del catering de la embajada y posa para la foto.
¿Quién paga los pasajes de primera clase, los hoteles de lujo y los viáticos de la comitiva de aplaudidores que siempre lo acompaña?

Mientras un jubilado en Trelew o un empleado público en Rawson no llega al día diez del mes, la casta provincial no se priva de ningún lujo en la Ciudad de la Luz donde Nacho posará al estilo de Pablo Das Neves con la torre Eifel de fondo.
El modelo de Nachito es claro: marketing para la gilada, sumisión ante las multinacionales y cero respuestas para las necesidades reales del pueblo. Se paseará por Europa con traje importado fingiendo ser un estadista, pero en Chubut gobierna como un gerente de remates.

La provincia sigue esperando obras, salarios dignos y hospitales que funcionen, mientras su gobernador ya eligió de qué lado del mostrador sentarse: del lado del saqueo y de espaldas a su propia gente.
