La provincia de Chubut se prepara para debatir el valor de su patrimonio ambiental en la nueva economía global.
Este jueves 24 de septiembre, la Legislatura provincial en Rawson será sede del encuentro “Carbono Chubut”, una iniciativa orientada a articular el cuidado del entorno natural con la generación de empleo, la captación de inversiones y la apertura de nuevos mercados de baja huella de carbono.
El encuentro busca reunir a actores del sector productivo, la comunidad científica, organizaciones civiles y el Estado para trazar una hoja de ruta común. En la previa de la actividad, Juan José Rivera, Secretario de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable del Chubut, destacó el potencial de la provincia para posicionarse como un referente en sostenibilidad y adaptación climática.
«Partimos de la convicción de que Chubut puede convertir el desafío del cambio climático en una oportunidad de desarrollo», sostuvo Rivera sobre los objetivos centrales de la jornada.
Autonomía provincial y políticas de medición ambiental
El marco legal que sustenta las acciones locales se alinea con la Ley Nacional 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático Global. Sin embargo, la administración chubutense remarca el ejercicio de sus facultades constitucionales sobre los recursos naturales para garantizar la continuidad de las metas ambientales.
«Las provincias tenemos competencias propias en materia de ambiente y el dominio originario de los recursos naturales es provincial (…) Y cuando el impulso nacional en la agenda climática se debilita, ese margen provincial se vuelve todavía más importante: nos permite sostener el rumbo y no frenar», afirmó el funcionario.
En ese sentido, la gestión provincial avanza en mecanismos concretos de fiscalización, como la exigencia a las empresas operadoras de hidrocarburos para que midan y reporten sus emisiones de metano, sentando las bases para una línea de base en la industria energética regional.
Ecosistemas clave: viento, estepa y bosque nativo
La estrategia provincial abarca la valorización de distintos paisajes y sectores productivos. Respecto al potencial energético, Rivera enfatizó que el viento chubutense representa una ventaja competitiva estructural:
«Somos una potencia eólica: tenemos algunos de los mejores vientos del mundo (…) La energía limpia no es solo un fin en sí mismo: es la llave que habilita otras industrias», explicó.
Por otro lado, la vasta estepa patagónica aparece como un espacio estratégico mediante el desarrollo de la ganadería regenerativa, una práctica que busca recomponer los suelos degradados mientras se fijan gases de efecto invernadero.
En materia de conservación forestal, tras las duras temporadas de incendios, la provincia impulsa proyectos de restauración activa y el aprovechamiento de biomasa. Entre ellos destaca una experiencia piloto en Esquel para elaborar biochar (biocarbón), un insumo que permite fijar carbono orgánico y enriquecer la calidad de los suelos productivos.
Un modelo de crecimiento integrado
Desde la Secretaría de Ambiente insisten en que la preservación de los servicios ecosistémicos no debe interpretarse como una limitación a la actividad económica, sino como una condición necesaria para asegurar la competitividad internacional del territorio.
«Un bosque en pie, una estepa bien manejada, un mar sano no son un freno al desarrollo: son capital natural que, bien gestionado, genera empleo, agrega valor y nos abre mercados (…) No es cuidar o crecer: es cuidar para poder crecer mejor», concluyó Rivera.
