La escena política nacional se sacudió tras las revelaciones de la senadora nacional y presidenta del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich.
La jefa de la bancada oficialista en la Cámara Alta dejó abierta de par en par la puerta para una nueva candidatura en las elecciones de 2027. Si bien evitó confirmar de manera tajante si su objetivo final será disputar el Sillón de Rivadavia o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, aclaró que su prioridad absoluta es «que el país no vaya para atrás», en clara alusión a un eventual retorno del kirchnerismo al poder.
Candidatura presidencial, la Ciudad y su relación estratégica con Milei
Durante una extensa entrevista con el diario Clarín, la exministra de Seguridad recordó la «frustración» que le provocó quedar fuera del balotaje en 2023, pero no descartó buscar una candidatura presidencial una vez concluido un hipotético segundo mandato de Javier Milei. Sobre la Ciudad de Buenos Aires, la califica como un territorio clave donde tiene identificadas áreas prioritarias como la educación, el comercio y la administración pública. Sin embargo, aclaró que si la estrategia implica conformar una gran coalición para garantizar la continuidad de Jorge Macri en CABA, su «mejor aporte» sería acompañar ese espacio, emulando el respaldo brindado a Milei frente a Sergio Massa.
Bullrich reveló detalles sobre la interna de 2023, admitiendo que enfrentarse duramente con Milei fue un error táctico de ambos, dado que el foco debió concentrarse en combatir al «populismo». Asimismo, la legisladora contrapuso la gran libertad de acción que mantiene con el actual Presidente frente a las fricciones vividas durante la gestión de Mauricio Macri, donde criticó la falta de respaldo político para aplicar una política antipiquete más firme.
Un recorrido político pragmático y definiciones sin filtro
Repasando su trayectoria histórica —que abarca desde la juventud peronista hasta su participación en los gobiernos de Fernando de la Rúa, Mauricio Macri y el actual mandato libertario—, Bullrich reivindicó su paso por las alianzas republicanas y democráticas del país.
En un tramo distendido de definiciones personales, la senadora eligió al asesor Santiago Caputo como pareja para jugar al truco y a Diego Santilli como compañero de vacaciones, catalogando a la senadora Juliana Di Tullio como la dirigente opositora con la que más se divierte. En contrapartida, descartó rotundamente tomarse un café con Máximo Kirchner por considerarlo «el guardián de una ideología fracasada», aunque sorprendió al remarcar que sí mantendría una conversación con Cristina Kirchner, a pesar de criticar la «talibanización» doctrinaria del espacio kirchnerista.
