Fernando Barros Tocornal avaló un eventual corredor marítimo desde Punta Arenas y recordó la presencia británica de dos siglos en el archipiélago, abriendo una controversia en la política exterior de la región.
El debate por las relaciones comerciales en el Atlántico Sur sumó un nuevo capítulo de tensión geopolítica tras las declaraciones del ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros Tocornal. El funcionario respaldó la posibilidad de consolidar y ampliar los vínculos comerciales entre la ciudad de Punta Arenas y las Islas Malvinas, al tiempo que reconoció la situación de hecho respecto del control que el Reino Unido ejerce en el archipiélago desde hace dos siglos.
Las expresiones del titular de la cartera de Defensa se dieron en el marco de las discusiones que mantienen sectores empresarios y autoridades de la Región de Magallanes sobre el establecimiento de un corredor marítimo directo hacia las islas.
Tensión diplomática y contrastes en la postura trasandina
En diálogo con Radio Polar, Barros abordó la postura histórica de su país y la realidad del territorio insular. Si bien aclaró que Chile mantiene formalmente su apoyo a la demanda argentina, hizo hincapié en la continuidad del dominio británico.
El funcionario sostuvo que existen hechos consolidados por el paso del tiempo y señaló que “el Reino Unido ejerce el control del archipiélago desde hace 200 años”, planteando que cualquier resolución a la disputa territorial debería canalizarse por vías estrictamente pacíficas y contemplar los intereses de los habitantes de las islas.
En esa misma línea, el ministro ratificó el derecho de la zona austral chilena a explorar intercambios económicos, asegurando que Chile y la región de Magallanes cuentan con la potestad de desarrollar actividades comerciales dentro del marco legal vigente.
Las definiciones de Barros Tocornal generaron inmediata repercusión al marcar un matiz contundente con la postura expresada semanas atrás por el presidente trasandino, José Antonio Kast. Tras un encuentro bilateral, el mandatario chileno había reiterado el histórico respaldo de Santiago a los legítimos derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes, instando a la reanudación del diálogo entre Buenos Aires y Londres.
El contrapunto en el gabinete chileno se produce en un escenario internacional sensible. Recientemente, durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente argentino Javier Milei volvió a formular el reclamo soberano sobre el archipiélago y exigió la reapertura de las negociaciones bilaterales. Por su parte, la administración británica respondió de forma tajante al reafirmar su posición y sostener que no mantiene dudas sobre su soberanía en las islas.
