En una maniobra financiera clave para el esquema macroeconómico nacional, el Poder Ejecutivo oficializó la aprobación de tres decretos que habilitan formalmente el desembolso de préstamos internacionales por un total de 530 millones de dólares.
Los fondos, provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la Corporación Andina de Fomento (CAF), tendrán como destino prioritario el desarrollo de infraestructura estratégica en las provincias de Entre Ríos y Chubut, sumado a una profunda reestructuración tecnológica del organismo recaudador nacional.
Las operaciones contarán con el respaldo explícito de la Administración Nacional como garante financiero, implementando un mecanismo estricto de contragarantía que contempla la retención automática de los fondos de la coparticipación federal en caso de que alguna de las jurisdicciones subnacionales incumpla los compromisos de pago.
Obras clave en Entre Ríos y Chubut: caminos y agua potable
La distribución del paquete crediticio responde a prioridades de ingeniería e infraestructura básica en el interior del país, quedando desglosada del siguiente modo:
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Infraestructura vial en Entre Ríos: Se aprobó un endeudamiento de 280 millones de dólares con el BID para poner en marcha el Programa de Infraestructura Vial Sostenible para el Desarrollo Productivo (PIVS-ER). Este presupuesto financiará ejecuciones de ingeniería, tareas de inspección, compensaciones socioambientales directas y el fortalecimiento institucional enfocado en la red de caminos agropecuarios.
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Sistema de acueductos en Chubut: Se oficializó un desembolso de 150 millones de dólares financiado por la CAF para el Programa Sistema de Acueductos Sostenible. El objetivo central de las obras es optimizar el abastecimiento de agua potable y reducir las pérdidas hídricas en la Cuenca del Río Senguer a través de infraestructura resiliente.
Blindaje a la recaudación y un megacrédito condicional para ARCA
El tercer eje central de la operación está enfocado en las arcas públicas nacionales. El Gobierno asignó 100 millones de dólares concedidos por el BID para ejecutar el Programa de Reforma de la Administración Tributaria Federal, cuya implementación técnica estará bajo la órbita de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía. Los pilares del proyecto abarcan la gobernanza, la gestión de riesgos, la experiencia del contribuyente y la transformación digital.
De manera complementaria, el decreto que ratifica los fondos para el organismo recaudador aprobó una Línea de Crédito Condicional para Proyectos de Inversión (CCLIP) otorgada por el BID por un monto total de hasta 600 millones de dólares. El primer tramo formalizado dentro de esta ventana crediticia —con un plazo de amortización de diez años— corresponde a los 100 millones de dólares destinados a la modernización tributaria.
