La megaobra de USD 1.300 millones conectará Vaca Muerta con Río Negro para exportar GNL al mundo.
En un paso decisivo para la infraestructura energética de la Argentina, la empresa San Matías Pipeline inició oficialmente los trabajos de soldadura automática de los caños del gasoducto que conectará los yacimientos de Vaca Muerta con el Golfo San Matías.
Comenzó la soldadura del gasoducto de Vaca Muerta al Golfo San Matías
La trascendental obra está destinada a abastecer el proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) de la firma Southern Energy en la provincia de Río Negro. Este avance inicia una fase clave luego del traslado y acopio de los ductos desde el Puerto de San Antonio Este hacia los diferentes frentes de obra distribuidos a lo largo de la traza.
La primera soldadura de caños se concretó en el sector denominado Spread Sur, exactamente a la altura del kilómetro 223,1 y en cercanías al cruce con el río Negro. El procedimiento técnico emplea tecnología de unión automática en dos fases —una interna y otra externa— para acoplar tubos de 36 pulgadas de diámetro. En total, se proyecta realizar unas 39.334 soldaduras completas a lo largo de toda la extensión del tendido.
Inversión millonaria, empleo regional y proyección hacia el mercado global
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, recorrió la zona de obra junto a las autoridades del proyecto y destacó que se trata de «otro paso concreto para conectar Vaca Muerta con nuestra costa y llevar la energía argentina al mundo».Por su parte, Rodolfo Freyre, CEO de Southern Energy, enfatizó que este avance consolida el desafío de posicionar al país como un proveedor global confiable de GNL.
El consorcio San Matías Pipeline está integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). La iniciativa genera en esta etapa empleo directo para 170 trabajadores rionegrinos y dinamiza a 98 proveedores locales, demandando compras por un monto de $43.790.064.005 en rubros de transporte, herramientas, indumentaria, logística de campamentos y servicios de salud.
La megaobra demandará una inversión total estimada de 1.300 millones de dólares y se prevé su finalización completa para mediados de 2028. Para concretar el financiamiento, la compañía cerró un préstamo sindicado por 900 millones de dólares bajo la modalidad Project Finance, estructurado por entidades financieras como Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, junto a BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China.
La traza poseerá 472 kilómetros de extensión y una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural. El ducto alimentará a los buques de licuefacción Hilli Episeyo y Esperanza —que operarán en Río Negro desde 2027 y 2028 respectivamente—, alcanzando una capacidad combinada de producción de 6 millones de toneladas anuales de GNL.
