Durante su alocución ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió su política exterior de intervención activa y lanzó una contundente advertencia al gobierno de Irán
Bajo la premisa de que «mientras otros hablaban, yo actuaba», el mandatario repasa las principales decisiones de su administración en Medio Oriente, Latinoamérica y el desarrollo tecnológico.
Conflicto con Irán, hidrocarburos en Venezuela y soberanía sobre Groenlandia
En su intervención de aproximadamente 35 minutos, el jefe de la Casa Blanca abordó múltiples frentes de la agenda internacional:
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Dilema sobre Irán: Trump justificó las acciones militares para evitar el desarrollo nuclear de Teherán y planteó dos alternativas futuras: alcanzar un acuerdo de reconstrucción tras las elecciones de mitad de mandato o «aniquilar a la República Islámica rápidamente condenándolos al infierno».
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Intervención en Venezuela: Reivindicó las operaciones estadounidenses que derivaron en el derrocamiento de Nicolás Maduro y el acceso a recursos petroleros, sintetizando la postura geopolítica en la frase «al vencedor le pertenecen las riquezas» y advirtiendo que no tolerará amenazas en el hemisferio occidental.
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Bases en Groenlandia: Confirmó un nuevo acuerdo de seguridad con Dinamarca y Groenlandia para construir dos importantes bases militares en la isla ártica, a la que definió como la «frontera norte de Norteamérica».
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Desarrollo de la Inteligencia Artificial: Criticó a los sectores que advierten sobre los riesgos de la IA, proponiendo rebautizarla como «superinteligencia» (SI) y asegurando que Estados Unidos liderará la tecnología sin frenar su crecimiento.
