Tras semanas de ademanes adustos y rumores sobre su frustrado pase al Barcelona, el delantero argentino sorprendió a todos con una sonrisa en la foto institucional del club
Sin embargo, la tensión reapareció tras la dura derrota 3-0 ante Athletic de Bilbao y el enojo de Diego Simeone en rueda de prensa.
Un pase trunco al Barcelona y semanas de malestar
El presente de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid atravesó semanas de evidente tensión tras el cierre del último mercado de pases. El delantero de la Selección argentina tenía la intención de emigrar al FC Barcelona, pero la cúpula directiva colchonera rechazó de forma tajante las propuestas de la entidad catalana por considerarlas insuficientes y para evitar reforzar a un rival directo de LaLiga.
La negativa institucional afectó el semblante del atacante cordobés, a quien se lo vio con ademanes adustos tanto en los entrenamientos en Majadahonda como durante los minutos jugados bajo el mando de Diego Simeone.
Sin embargo, en la sesión fotográfica oficial de la plantilla para la temporada, el ex-River sorprendió a los medios al mostrarse distendido y luciendo una amplia sonrisa, llevando algo de calma a la antesala de los compromisos europeos.
La dura caída en San Mamés y el cruce del Cholo Simeone
La paz duró poco en el vestuario rojiblanco. La contundente derrota por 3-0 frente al Athletic Club de Bilbao en San Mamés terminó con el invicto del Atlético y encendió las alarmas en el cuerpo técnico.
Durante la conferencia de prensa posterior al partido, el entrenador Diego «Cholo» Simeone no ocultó su fastidio cuando un periodista lo consultó sobre la actitud de Álvarez, quien ingresó a los 13 minutos del segundo tiempo y presuntamente no habría realizado los ejercicios físicos finales con los suplentes.
«¿En serio? No tengo nada que comentar», respondió de manera tajante el DT argentino para dar por finalizada la consulta sobre el atacante.