Un nuevo e inquietante dato económico vuelve a encender los focos rojos en las proyecciones financieras del país. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer las cifras del Índice de Precios Internos al Por Mayor (IPIM) correspondientes al mes de agosto, registrando una clara aceleración al ubicarse en el 2,1%.
Este incremento representa un salto de 1,3 puntos porcentuales respecto de la variación observada en julio y coloca la medición mayorista por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), alcanzando el registro mensual más elevado desde mayo pasado, cuando se había ubicado en un 2,5%. Con este resultado, la inflación en la antesala del comercio minorista acumula una suba interanual del 29,8% en los últimos doce meses.
El empuje de los productos importados y el peso del petróleo
El recalentamiento del indicador mayorista durante el octavo mes del año estuvo fuertemente traccionado por la brecha entre el mercado interno y el comercio exterior. El alza general respondió a un incremento del 2,1% en el rubro de los «Productos nacionales», sumado a una marcada disparada del 2,9% en los «Productos importados». Esta diferencia pone en evidencia la persistente presión ejercida por los insumos provenientes del exterior sobre los costos de la cadena productiva nacional.
Dentro del segmento de la producción local, el comportamiento de las distintas divisiones industriales mostró un impacto desigual pero contundente sobre la estructura de precios:
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Petróleo crudo y gas: Fue el sector con la incidencia positiva más determinante en el IPIM, aportando 0,71 puntos porcentuales a la variación general.
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Productos agropecuarios: Aportaron 0,25 puntos porcentuales al alza de los precios al por mayor.
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Alimentos y bebidas: Tuvieron un impacto directo de 0,17 puntos porcentuales en el indicador.
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Productos refinados del petróleo: Sumaron 0,14 puntos porcentuales al registro global.
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Vehículos automotores, carrocerías y repuestos: Registraron una incidencia positiva de 0,10 puntos porcentuales.
El impacto interanual y la tendencia acumulada en lo que va del año
El freno a la desaceleración que venía mostrando el indicador genera especial preocupación en los analistas, dado que los valores al por mayor suelen trasladarse de forma directa o indirecta a los mostradores minoristas en las semanas subsiguientes. En la trayectoria acumulada entre enero y agosto, el IPIM experimentó un alza del 19,1% en comparación con el mismo período del año 2025.
El salto al 2,1% mensual quiebra la calma observada en meses anteriores —recordando que en junio la inflación mayorista se había ubicado en un moderado 1,1%— y proyecta una sombra de duda sobre el comportamiento de la canasta básica familiar para el tramo final del año, consolidando una suba interanual que ya roza el 30% en los últimos doce meses.
