La alarma económica suena con fuerza en el sector productivo del sur argentino.
En Chubut, la realidad es alarmante: una de cada cinco empresas atraviesa una situación de crisis profunda. Aunque la reciente decisión del Gobierno nacional de suspender los nuevos embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) por 180 días otorgó un breve respiro, la conducción empresarial advierte que la medida apenas posterga la agonía y no resuelve el fondo del problema impositivo ni la recesión.
La repercusión de la medida dispuesta por el ministro de Economía, Luis Caputo, durante una reunión con la Unión Industrial Argentina, fue analizada en detalle por Carlos Lorenzo, presidente de la Federación Empresaria del Chubut (FECH). Si bien valoró el anuncio expresando que se ve «con beneplácito el tema de la suspensión de los embargos porque ya no se podía seguir adelante así», remarcó que el congelamiento de la actividad bancaria por trabas judiciales empuja a los comercios y PyMEs directamente a la quiebra.

«Es suspender un poco la agonía»: la advertencia de la FECH
El dirigente empresarial fue categórico al describir el alcance real de la resolución oficial. «Es como que se suspende un poco la agonía, le han puesto algún remedio, no resuelve los problemas, en absoluto. Solamente le da un poco de calma para que se pueda ver qué se puede hacer en este corto tiempo».
Además, aclaró una diferencia crucial que mantiene en vilo a los comerciantes: la medida de ARCA frena los embargos futuros, pero no suspende las ejecuciones en marcha. Por esta razón, para muchas firmas chubutenses y del resto del país, la situación actual representa un escenario terminal golpeado por la persistente presión fiscal.
Proyectos frenados y el desafío de aprovechar los 180 días
Antes de la decisión de Caputo, las entidades pymes venían movilizándose activamente para exigir respuestas. La FECH había elaborado un proyecto junto a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y colegios profesionales de Ciencias Económicas, el cual no logró avanzar. En paralelo, mediante la Cámara de Comercio de Rawson, se impulsaba en Chubut una junta de firmas para presentar una propuesta integral a los legisladores nacionales. Dicha iniciativa buscaba frenar embargos pero también reactivar el consumo; sin embargo, tras el anuncio del Palacio de Hacienda, el reclamo quedó momentáneamente en pausa.
Lorenzo advirtió que «hubo mucha presión por parte del Gobierno nacional hacia las pymes» y concluyó que estos seis meses de prórroga deben utilizarse para elaborar alternativas de fondo que reactiven la economía, eviten el cierre masivo de persianas y salven las fuentes de trabajo.
