El mandatario habilitó una obra estratégica en el Hospital Subzonal “Santa Teresita”, que permitirá abastecer la potencia que demanda el nosocomio y poner en funcionamiento áreas críticas como Esterilización y Lavadero. La Provincia invirtió $510 millones en materiales y anunció además la adquisición de un nuevo grupo electrógeno.
El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, encabezó este viernes en Rawson la puesta en funcionamiento de la nueva Subestación Eléctrica del Hospital Subzonal “Santa Teresita”, una obra clave que permitirá abastecer la potencia que demanda el nosocomio capitalino y habilitar áreas críticas para su funcionamiento.

Acompañado por el vicegobernador Gustavo Menna; el subsecretario de Salud Pública, Sergio Bartels; la directora del Hospital, Nora Fuentes; el director general de EPECH, Sebastián de la Vallina; y el interventor judicial de la Cooperativa de Rawson, Juan Manuel Ibáñez, el mandatario destacó el trabajo técnico y operativo del personal de la entidad, responsable de ejecutar la obra.
Además, Torres confirmó la adquisición de un nuevo grupo electrógeno para el Hospital, como parte de un proceso integral orientado a modernizar y recuperar la capacidad operativa de los servicios públicos de la ciudad.
Una solución definitiva
La puesta en funcionamiento de la Subestación Eléctrica representa una mejora sustancial para el Hospital “Santa Teresita”. El Gobierno Provincial destinó $510 millones a la adquisición de materiales, mientras que la mano de obra fue aportada por personal propio de la Cooperativa de Rawson.

La intervención permitió resolver una problemática originada 13 años atrás, cuando se ejecutó una ampliación edilicia para incorporar nuevas salas de internación para adultos y pediatría, además de áreas de soporte y servicios generales: cocina, sala de máquinas, central de gases medicinales, lavadero y esterilización.
Si bien la obra civil se encontraba prácticamente finalizada, nunca se ejecutó la infraestructura troncal necesaria para alimentar las nuevas instalaciones y responder a la demanda energética del Hospital en su conjunto.

Durante la emergencia sanitaria por COVID-19, la necesidad de contar con más camas y espacios obligó a habilitar nuevas áreas de internación mediante una conexión provisoria. Con el paso de los años, ese sistema de emergencia resultó insuficiente para abastecer la potencia requerida por el nosocomio.
Más potencia, seguridad y capacidad operativa
El plan de obras contempló la ejecución de un tendido subterráneo de media tensión y la construcción, montaje y puesta en servicio de una nueva Subestación Transformadora, proyectada para abastecer las cargas actuales del Hospital y acompañar su crecimiento futuro.
También se instaló un Tablero General de Baja Tensión, que permite una gestión segura, sectorizada y eficiente de la energía en los distintos módulos edilicios, junto con tableros específicos para la planta baja, el primer piso y las áreas operativas ampliadas. De esta manera, se garantizan circuitos independizados y protegidos conforme a la normativa vigente.
La obra incluyó, además, acometidas y tableros dedicados para el área de Lavadero y Esterilización, con el objetivo de abastecer los equipos de esterilización a vapor y por óxido de etileno, así como la unidad de tratamiento de aire necesaria para sostener las condiciones de bioseguridad del área limpia. A su vez, se normalizaron tendidos y canalizaciones en el entrepiso técnico y se instaló nuevo alumbrado perimetral y exterior en el predio hospitalario.
La regularización de la potencia permitirá procesar instrumental quirúrgico y clínico en el propio establecimiento, reduciendo la dependencia de traslados externos y fortaleciendo las condiciones de seguridad para cirugías y partos. También hará posible trasladar el servicio de Lavadero a una nave nueva, más amplia, moderna y con mayor capacidad operativa.
