Alerta sanitaria: detectan en Argentina los primeros casos del “virus Cicada”, una subvariante de Ómicron con alto poder de evasión inmunológica.
El Ministerio de Salud confirmó los primeros contagios con esta mutación del Covid-19 en territorio bonaerense. La cepa, denominada popularmente por su similitud con el ciclo biológico de las cigarras, se destaca por su capacidad de eludir defensas previas, aunque las autoridades reiteran la importancia de la vacunación para evitar cuadros graves.
¿Qué es el «virus Cicada» y de dónde proviene su nombre?
El sistema de vigilancia epidemiológica encendió las alarmas tras confirmarse la detección oficial de los primeros casos del denominado «virus Cicada» en la Argentina. Se trata formalmente del sublinaje BA.3.2, una derivación de la variante Ómicron del SARS-CoV-2 que fue identificada originalmente en Sudáfrica a fines de 2024.
El curioso apodo con el que se viralizó internacionalmente hace referencia al insecto (cigarra o cicada en inglés). La denominación responde a su comportamiento biológico: la cepa emergió inicialmente, desapareció temporalmente de los radares globales y volvió a manifestarse con fuerza más tarde en los sistemas de monitoreo internacional, imitando el ciclo rítmico y discontinuo del canto de estos animales en verano.
Situación epidemiológica y primeros casos en el país
De acuerdo con los registros informados en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), el país contabiliza hasta el momento tres casos positivos confirmados en la provincia de Buenos Aires, afectando a un adulto y dos adultos mayores. Uno de los pacientes debió ser internado debido a la presencia de comorbilidades previas.
A escala global, el linaje BA.3.2 se expandió con distinta intensidad por más de veinte naciones de África, Asia, Europa, América del Norte y Oceanía. En el continente americano ya contaba con detecciones previas en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa, a los que ahora se suma la Argentina. Si bien durante los primeros meses del año llegó a representar cerca del 20% de las secuencias globales analizadas, su circulación mostró una tendencia decreciente en las mediciones recientes de mitad de año.
Escape inmunológico y efectividad de las vacunas
El principal motivo de seguimiento por parte de la comunidad científica radica en las múltiples modificaciones genéticas que presenta el sublinaje, las cuales le otorgan un marcado escape inmunológico frente a la inmunidad conferida tanto por infecciones previas como por esquemas de vacunación anteriores.
Informes preliminares y estudios de neutralización indican que las variantes vacunales basadas en formulaciones como JN.1, KP.2 y LP.8.1 generan una respuesta de anticuerpos menor frente a BA.3.2 en comparación con otros linajes. Sin embargo, los expertos aclaran que las vacunas vigentes continúan ofreciendo una protección sólida y eficaz contra los cuadros graves de la enfermedad y la hospitalización.
Asimismo, los reportes sanitarios señalan que durante los primeros compases de su propagación se detectó una proporción mayor de contagios en niños pequeños en ciertos países, un fenómeno atribuido a una menor inmunidad cruzada previa, aunque se recalca que el monitoreo se mantiene activo ante la ausencia de un incremento demostrado en la virulencia general del virus.
