El plan de consolidación fiscal del Gobierno nacional profundizó su impacto sobre las finanzas provinciales durante el octavo mes del año.
Un alarmante relevamiento técnico reveló que las transferencias no automáticas enviadas por la Nación a las distintas jurisdicciones sufrieron un desplome real del 66,4% interanual en agosto, al sumar apenas $68.288 millones. Sobre la base de un informe elaborado por la consultora Politikón Chaco, este volumen financiero representa el peor registro para un mes de agosto desde el año 2005, afectando severamente partidas clave destinadas a la infraestructura, la previsión social y la educación.
Radiografía del ajuste: los giros educativos y previsionales bajo la lupa
El brutal recorte de los recursos discrecionales reconfiguró de manera drástica las prioridades del gasto estatal. Dentro del ajustado esquema de pagos ejecutado durante el mes, los envíos correspondientes al programa de Universalización de la Jornada Extendida alcanzaron los $30.455 millones, representando un 45% del total transferido a las provincias. En segundo lugar se ubicaron los giros para la asistencia de las Cajas Previsionales Provinciales, que demandaron $15.000 millones y concentraron el 22% de la caja. En forma conjunta, ambos rubros absorbieron el 67% del presupuesto distribuido en el mes, mientras que la Nación decidió suspender por completo el reparto de los Adelantos de Tesoro Nacional (ATN).
Las jurisdicciones más favorecidas y el fondo de la tabla del reparto
La distribución de los giros discrecionales mostró una altísima disparidad territorial en todo el país. La provincia de Buenos Aires lideró el reparto al quedarse con $16.190 millones (23,7% del total, pese a una caída del 72,5%), seguida por Entre Ríos con $8.778 millones (12,9%) y Santa Fe con $7.124 millones (10,4%). Más atrás se ubicaron La Pampa ($5.232 millones), Misiones ($4.582 millones), San Luis ($4.261 millones), Neuquén ($4.244 millones), Chaco ($3.745 millones), Corrientes ($3.458 millones), Córdoba ($2.370 millones), Salta ($1.725 millones), Mendoza ($1.298 millones) y Catamarca ($1.159 millones).
En el tramo inferior del mapa de giros se posicionaron Tucumán ($963 millones), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ($804 millones, con un derrumbe interanual del 99,1%), San Juan ($711 millones), Santiago del Estero ($673 millones), Jujuy ($393 millones), La Rioja ($178 millones) y Chubut ($177 millones). Las provincias más castigadas por la tijera fiscal fueron Tierra del Fuego ($94 millones), Río Negro ($63 millones), Formosa ($40 millones) y Santa Cruz ($24 millones, con un desplome del 99,7%), registrando todas una participación individual inferior al 0,3%. Con este panorama, los giros acumulados en los primeros ocho meses alcanzaron los $806.489 millones, consolidando una contracción real del 63,1% respecto al mismo período del año anterior.
