En un picante mensaje por el Día del Estudiante, el presidente Javier Milei volvió a sacudir la escena política con explosivas declaraciones dirigidas a la juventud argentina.
A través de un video institucional publicado en sus redes sociales, el jefe de Estado cargó duramente contra lo que denominó la «asistencia esclavizante» y prometió un cambio radical de paradigma centrado en la libertad individual y el mérito propio.
El fin de la asistencia estatal y la metáfora de la pesca
Fiel a su estilo combativo, el mandatario nacional dejó en claro que su gestión no busca perpetuar la dependencia con la ayuda pública. “Se acabó esto de la asistencia esclavizante, de darles el pescado. Nosotros les vamos a enseñar a pescar, les vamos a enseñar a crear la caña de pescar y, si es posible, que aprendan a tener una empresa de pesca”, sentenció Milei en el material audiovisual donde se intercalan imágenes de niños y adolescentes en diversos establecimientos educativos del país.
El Presidente vinculó sus saludos con la doctrina liberal que abandera su Gobierno, haciendo hincapié en la necesidad de desmantelar la tutela de la política sobre las nuevas generaciones. “Vamos por una solución donde los individuos sean plenamente libres y no esclavos del Estado y de los políticos”, remarcó.
El esfuerzo individual para «hacer a la Argentina grande nuevamente»
Durante su alocución, el libertario dedicó un tramo de su discurso a alentar la cultura del trabajo y el estudio, asegurando que el éxito es una consecuencia inevitable de las buenas decisiones. “Los logros pueden tardar un poco más o un poco menos, pero si usted hace las cosas bien, inexorablemente le va a ir bien”, enfatizó con tono optimista sobre el futuro personal de los jóvenes.
Para finalizar, Milei apeló a su habitual slogan de campaña para resumir el destino que proyecta para la nación: “Si hacemos eso, vamos a hacer a la Argentina grande nuevamente”. La arenga concluyó con su clásico cierre: “Que Dios los bendiga a todos, que las fuerzas del cielo los acompañen y ¡viva la libertad, carajo!”.
Este encendido pronunciamiento se produce exactamente diez días después de su presentación en la Biblioteca Nacional del Palacio Sarmiento con motivo del Día del Maestro. En aquella ocasión, el jefe de Estado ya había echado mano a las analogías marítimas para referirse a la formación académica, al reflexionar ante docentes y alumnos que “si pensar es como pescar; leer es como agrandar el tamaño de la laguna en la que pescan”.
