En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, mantuvo este martes su primer encuentro oficial con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La reunión, que superó los treinta minutos previstos, sirvió para distender los vínculos transatlánticos y abordar diversos temas de agenda internacional, entre los cuales se confirmó que se conversó sobre la situación de las Islas Malvinas.
Un acercamiento tras las tensiones previas
Pese a las diferencias iniciales arrastradas por el posicionamiento de Londres en Medio Oriente y las exigencias de la Casa Blanca sobre el aumento del gasto en defensa dentro de la OTAN —donde Washington reclama un mayor compromiso presupuestario—, Trump calificó al líder laborista como “un hombre de negocios nato” y destacó que la relación bilateral se encuentra en un excelente momento.
Por su parte, Burnham reconoció los matices entre ambas naciones y agradeció la disposición del mandatario norteamericano para escuchar las posturas británicas en materia comercial y geopolítica.
El trasfondo sobre Malvinas y el escenario para Argentina
El tratamiento del archipiélago del Atlántico Sur en la cumbre bilateral adquiere especial relevancia luego de que, en agosto pasado, el propio Trump abriera una ventana de debate al manifestar que no descartaba revisar la posición tradicional de Washington respecto al territorio en disputa.
La cuestión de las Malvinas sobrevuela la agenda neoyorquina en momentos en que el presidente Javier Milei participa también de las actividades en la ONU y de una sesión extraordinaria de la iniciativa Escudo de las Américas. Si bien desde el Gobierno argentino mantienen una postura de cautela y prudencia ante los gestos de la Casa Blanca, se espera que el mandatario ratifique ante el plenario los derechos soberanos del país y la vía diplomática como única herramienta para resolver el diferendo territorial con el Reino Unido.
