El Poder Ejecutivo nacional sufrió un traspié clave en sus pretensiones de un blindaje total para las autoridades monetarias.
En el marco del debate sobre las modificaciones de la ley de la autoridad económica, la administración de Javier Milei tuvo que aflojar sus pretensiones para evitar el fracaso del proyecto en la Cámara Alta. El oficialismo se vio forzado a resignar un punto neurálgico con tal de asegurar la aprobación de este cambio estructural.
La maniobra política que desarmó el blindaje del oficialismo
El proyecto impulsado por la Casa Rosada y aprobado previamente en la Cámara de Diputados preveía un cerrojo parlamentario severo: exigía una mayoría de dos tercios de ambas cámaras legislativas para nombrar o expulsar al titular y a la mesa directiva de la entidad. Sin embargo, para no quedarse con las manos vacías ante la negativa de los bloques aliados y dialoguistas, La Libertad Avanza aceptó bajar el listón.
El nuevo esquema establece que solo se requerirá mayoría absoluta únicamente en el Senado. De esta forma, el número clave cae de 48 senadores (que representaban los dos tercios) a tan solo 37 votos sobre los 72 integrantes de la Cámara Alta. A su vez, la Cámara de Diputados queda totalmente desplazada de este mecanismo de remoción y designación, dejando la potestad de forma exclusiva en el Senado.
Un giro de 180 grados frente al régimen vigente y lo votado en Diputados
El intento del Gobierno buscaba sepultar el sistema actual, donde el Poder Ejecutivo puede desplazar al presidente, vice y directores del BCRA por incumplimientos o causales de ley, escuchando previamente la opinión no vinculante de una comisión parlamentaria.
Con la propuesta inicial de Milei, se buscaba garantizar una independencia técnica e institucional a prueba de cambios políticos. No obstante, las bancadas dialoguistas consideraron inviable semejante nivel de rigidez. Incluso, el titular de la autoridad monetaria llegó a cuestionar con dureza las resistencias, señalando que respondían a una «reacción dogmática» y acusando a la política de «abusar de la sociedad».
A pesar de los contrapuntos sobre el mecanismo de remoción, el texto definitivo conserva los pilares económicos impulsados por el Gobierno:
-
Misión prioritaria: Centrar los esfuerzos de la entidad en preservar el valor de la divisa nacional.
-
Corte a la emisión: Mantener severas restricciones al financiamiento directo del Tesoro Nacional por parte del organismo monetario.
El proyecto no será ley este jueves y regresa a Diputados
Debido a los cambios obligados que introducirá la Cámara Alta al borrador que obtuvo media sanción el pasado 26 de agosto, el texto no quedará promulgado de manera definitiva este jueves. Una vez sancionada la modificación en el Senado, la iniciativa deberá volver en segunda revisión a la Cámara de Diputados, donde se resolverá si se aceptan las enmiendas o si se insiste con el diseño original para proteger el plan económico oficial.
