Con el debate legislativo paralizado, la Casa Rosada apuesta a destrabar los acuerdos políticos en Francia de la mano de Karina Milei y Diego Santilli. Los plazos de la justicia electoral, la resistencia del PRO y las alternativas que analiza el oficialismo.
Ante el estancamiento de las conversaciones en el Congreso por la falta de consensos para encarar la reforma electoral, el Poder Ejecutivo vislumbra en la cumbre Argentina Week de París una oportunidad clave para destrabar la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La delegación oficial buscará encauzar las negociaciones legislativas con los trece mandatarios provinciales dialoguistas que acompañarán al presidente Javier Milei al foro económico en la capital francesa.
Entre la comitiva ejecutiva figuran la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, dos de los principales articuladores políticos encargados de hilvanar los acuerdos distritales junto al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el armador nacional Eduardo Menem.
La estrategia en París y el pedido explícito de Javier Milei
La estrategia de la Casa Rosada apunta a vincular la viabilidad de la reforma a los pactos electorales de La Libertad Avanza en cada provincia, buscando atenuar la competencia territorial de cara a los próximos turnos electorales.
“Van a tener reuniones con los gobernadores que viajan”, confirmaron fuentes oficiales sobre el rol que desplegarán Santilli y Karina Milei durante las jornadas de inversión en Europa.
“En cuanto se aten esas conversaciones, tendremos los números para avanzar con la eliminación de las PASO”, fundamentó uno de los integrantes de la mesa política gubernamental al analizar el escenario parlamentario.
El objetivo central del oficialismo fue reconfirmado este domingo por el propio Javier Milei, quien cuestionó con dureza la vigencia de las primarias:
“El instrumento es inmoral. A mí me resultaría más fácil mirar eso (los resultados de la primaria) y después disparar los cañones. Yo no estoy pensando en eso porque si para ganarle al populismo tengo que hacer populismo, perdí”, aseveró el jefe de Estado.
Negociación multipartidaria, resistencia del PRO y plazos al límite
Para alcanzar la mayoría, el Poder Ejecutivo dialoga de manera simultánea con tres espacios: el PRO, el radicalismo alineado a los mandatarios y los representantes provinciales del norte y la cordillera. Entre los gobernadores presentes en París estarán Jorge Macri (CABA), Rolando Figueroa (Neuquén), Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Carlos Sadir (Jujuy), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca) y Claudio Vidal (Santa Cruz).
“Venimos avanzando bastante con las alianzas. Se conversa en paralelo con todas las partes. Es una negociación con 12 gobernadores, dos partidos. No es fácil ni simple”, reconoció un operador del Ejecutivo.
A pesar de que gobernadores como Zdero, Valdés, Jalil, Figueroa, Orrego y Claudio Poggi (San Luis) manifestaron su predisposición a derogar las PASO, el PRO mantiene reservas:
“Están pidiendo que saquemos las PASO, pero hasta ahora nuestra postura partidaria es mantenerlas”, advirtieron desde el bloque de senadores del PRO, mientras que en la Cámara baja Cristian Ritondo promueve la opción de transformarlas en optativas.
Ante esa falta de números para la derogación total, la ministra Patricia Bullrich y los estrategas del oficialismo no descartan alternativas intermedias:
“Si no se puede, se irá a una suspensión. Y si no, hay alternativas”, confiaron desde los despachos oficiales.
El margen de maniobra temporal es estrecho. Tras la advertencia de la Cámara Nacional Electoral respecto a que los cambios normativos deben aprobarse con la antelación debida antes de las elecciones de 2027, en La Libertad Avanza marcan a fin de año como la fecha límite: “Estamos en el tiempo justo para que se pueda tratar”.
