Una inesperada y tensa jornada legislativa en la Cámara Alta terminó de la peor manera para los sectores productivos del interior del país.
Lo que prometía ser un debate clave para definir el futuro de las energías renovables se frenó abruptamente en los pasillos del Congreso, dejando al descubierto una feroz disputa por el reparto del mercado entre las provincias y las pequeñas empresas.
Las internas con las pymes provinciales hicieron colapsar el debate
La esperada sesión del Senado por biocombustibles prevista para este jueves quedó oficialmente suspendida. A través de altas fuentes parlamentarias, la iniciativa de reforma de la ley actual —que busca incrementar fuertemente los porcentajes de corte obligatorio de bioetanol y biodiésel— ni siquiera logró superar las instancias de comisión previas.
La principal traba que provocó la caída del tratamiento parlamentario radica en la falta de consenso con las pymes de las provincias productoras. Los legisladores y representantes provinciales no alcanzaron un punto de encuentro respecto a la participación y cuota de mercado que se le garantizará a las pequeñas y medianas empresas en el abastecimiento nacional, provocando un estancamiento en las negociaciones.
De qué trata el proyecto: cortes de bioetanol, biodiésel y beneficios en discusión
Pese al abrupto freno en el recinto, la propuesta técnica ya registraba algunos avances puntuales de entendimiento que benefician directamente a las economías regionales. Entre los puntos de mayor consenso figuraba la elevación progresiva del corte obligatorio de bioetanol del 12% actual al 15%, un esquema pensado para aplicarse formalmente a los 12 meses de la eventual sanción de la ley. Esta medida representaría un impulso gigante para las provincias azucareras, con un impacto sumamente favorable para la industria de Tucumán.
Por el lado del biodiésel —insumo clave que se mezcla con el gasoil—, existían tratativas avanzadas para fijar el corte en un 10%. Sin embargo, la discusión sigue trabada en la ampliación del cupo reservado para las pymes elaboradoras. De no destrabarse estos artículos sensibles, la reforma de la ley continuará congelada en la Cámara Alta.
