En medio de una encendida controversia pública por el uso de aeronaves privadas, la senadora de la provincia de Buenos Aires, Malena Galmarini, rompió el silencio y justificó de manera tajante el escapada de lujo que realizó al Caribe junto a su esposo, el exministro de Economía Sergio Massa, para festejar sus 30 años de casados.
Lejos de esquivar las críticas o mostrarse arrepentida, la exdirectora de AySA redobló la apuesta con declaraciones contundentes y disparó: «Yo me puedo ir de vacaciones adonde me dé el cuero».
La dirigenta consideró que la escapada no representó ninguna exageración ni irregularidad. Durante sus declaraciones, Galmarini argumentó la logística del vuelo explicando que poseen «un amigo que tiene la enorme suerte de tener un avión», haciendo referencia implícita al empresario Francisco de Narváez, dueño de la aeronave en la que se trasladaron hacia la exclusiva isla de Barbados.
«Me puedo ir adonde me dé el cuero»: la encendida defensa del trabajo de Massa
Para respaldar el costoso desplazamiento, Galmarini hizo especial hincapié en el presente laboral del extitular del Palacio de Hacienda. Afirmó que su marido cumplió estrictamente con todas las normativas tras abandonar la función pública, incluyendo la Ley de Ética Pública, asegurando que «debe ser el único en Argentina que cumplió con no trabajar en el país» debido a las restricciones que le impedían desempeñarse en sectores regulados por el Estado que antes conducía.
En ese sentido, detalló que actualmente Massa presta servicios en el exterior asesorando a gobiernos extranjeros para la atracción de inversiones. «Mis hijos son grandes, trabajan, yo trabajo, y tenemos un amigo de hace muchísimo tiempo que tiene la enorme suerte de tener un avión», sostuvo la legisladora provincial para justificar la posibilidad financiera del viaje.
Destino caribeño, secretismo bancario y un viaje decidido a último momento
Al dar detalles sobre la travesía, Galmarini reveló que la decisión de viajar se tomó con apenas 48 horas de anticipación: «Tomamos la decisión dos días antes, nos fuimos cinco días y volvimos. Yo entiendo que suena feo y no lo hicimos para que nadie sienta nada». Asimismo, intentó suavizar el impacto del viaje asegurando que mantienen un estilo de vida austero en su cotidianeidad: «Nosotros no salimos a comer, no vamos al teatro, vivimos hace 30 años en la misma casa, para la cual saqué un crédito hipotecario del Banco Provincia hace 30 años. No mentimos; hace por lo menos 25 años que nuestras declaraciones juradas son públicas», añadió, entre risas al recordar que en el trayecto también siguieron la campaña del club Tigre.
El destino elegido por la pareja fue la paradisíaca isla de Barbados, territorio caribeño conocido históricamente como Little England por su pasado colonial británico hasta 1966. Se trata de un enclave codiciado no solo por sus playas exclusivas fuera de la franja de huracanes, sino también por ser una plaza célebre a nivel internacional por su estricto secreto bancario.
