El Gobierno nombró al economista Ricardo Crespo tras la salida de César Lencina.
El área nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología atraviesa horas de alta tensión institucional tras concretarse un drástico relevo en su cúpula administrativa.
Escándalo en el Gobierno, renuncia por destrato y nombramiento de Crespo
Luego de la intempestiva y polémica salida de César Oscar Lencina de la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología, el Poder Ejecutivo dispuso la designación oficial de Ricardo Fernando Crespo para asumir la conducción del organismo. El nombramiento fue formalizado por la secretaria del área, Adriana Baravalle,estructura que funciona bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros conducida por Diego Santilli.
El flamante subsecretario cuenta con una prolífica trayectoria académica y científica: es licenciado en Economía por la Universidad Católica Argentina (UCA), doctor en Filosofía por la Universidad Nacional de Cuyo y doctor en Economía por la Universidad de Ámsterdam. Asimismo, Crespo se desempeña como investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), integra la Academia Nacional de Ciencias Económicas y ejerció anteriormente como vicerrector de Investigación y de Asuntos Académicos en la Universidad Austral.
Graves acusaciones de Lencina, falta de soporte y portazo en el área
La llegada de Crespo se produce inmediatamente después del portazo dado por su antecesor, quien permaneció apenas un mes en la función pública. Lencina —designado originalmente el 22 de septiembre mediante el Decreto 1056/2026— presentó su renuncia indeclinable con fecha del 29 de octubre a través de una nota formal dirigida a Baravalle y con copia directa al Jefe de Gabinete, acompañando su dimisión con severas denuncias por malos tratos.
En el texto formal de su renuncia, el exfuncionario argumentó «dificultades persistentes» para cumplir con sus tareas operativas debido a la «falta de una comunicación eficiente y soporte institucional». A su vez, Lencina ventiló «situaciones de destrato y desconsideración hacia el personal en el entorno de trabajo», remarcando que dichas conductas contrapuestas a su trayectoria lo obligaron a dar un paso al costado ante la imposibilidad material de sostener la labor cotidiana.
