Dirigentes de la izquierda y el peronismo cuestionan al Gobierno por el posible paso de Flávio Bolsonaro y exigen reconocer a Lula.
El tenso escenario diplomático tras las elecciones presidenciales en Brasil escaló drásticamente en el plano doméstico argentino.
Dura embestida opositora y pedido de informes en el Congreso
Diversos referentes de la oposición salieron al cruce de la administración de Javier Milei, cuestionando tanto la negativa oficial de saludar a Luiz Inácio Lula da Silva por su reelección como los fuertes trascendidos sobre la presunta fuga hacia Estados Unidos del senador brasilero Flávio Bolsonaro.
La polémica derivó en una presentación parlamentaria concreta: el diputado nacional Esteban Paulón presentó un proyecto de ley para que el Poder Ejecutivo informe con carácter de urgencia si el ciudadano brasilero ingresó a territorio nacional y si posteriormente abandonó el país a bordo de un vuelo privado con destino norteamericano.
Las críticas desde el arco político no tardaron en endurecerse. La diputada del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, fue una de las más tajantes al declarar que «las máximas autoridades del Gobierno deben aclarar si Bolsonaro, el amigo en fuga de Milei, pasó por la Argentina».
Bregman arremetió contra la doble vara del espacio libertario al señalar que «estos derechistas proclaman que ‘el que las hace las paga’ y hacen alarde de su mano dura, salvo cuando se trata de ellos mismos», acusando a las cúpulas de ultraderecha internacional de tejer redes de protección mutua.
Reclamaciones por el vínculo con Lula y duras advertencias políticas
En la misma línea crítica, el legislador porteño y dirigente del Partido Obrero, Gabriel Solano, lanzó una dura advertencia sobre el rol del Ejecutivo argentino: «Esperemos que el gobierno que dice haber echado a ‘30.000 terroristas’ no sea cómplice del prófugo Bolsonaro», agregando que «debe investigarse si Milei no colaboró con Bolsonaro para que se fugue de Brasil.
La internacional de ultraderecha es un aguantadero». A su vez, el referente de Fuerza Patria, Juan Grabois, denunció a través de sus redes sociales que el Presidente coloca sus sesgos ideológicos por encima de la posición internacional del país, exigiendo el reconocimiento formal del resultado electoral en el socio comercial clave del Mercosur.
El debate también sumó la voz del legislador porteño Leandro Santoro, quien advirtió sobre las implicancias democráticas del posicionamiento de la Casa Rosada: «Si hoy no reconocen la victoria de Lula, no esperen que mañana reconozcan su propia derrota». Frente a esta postura oficialista, Santoro concluyó que la única respuesta ante la derecha extrema pasa por «aplastarlos electoralmente, derrotarlos políticamente y vencerlos culturalmente».
