Boca Juniors cerró su participación en la fase regular del Torneo Clausura 2026 tras vencer 1-0 a Defensa y Justicia en La Bombonera.
El triunfo de la fecha 16 de la Zona A no solo le otorgó el título de la tabla general anual, sino que además selló su clasificación a los octavos de final de los playoffs locales en la segunda posición de su zona, lo que le garantizará definir la próxima instancia en condición de local.
A la espera de las definiciones oficiales de la Liga Profesional sobre los días y horarios de la fase eliminatoria, el equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena ya conoce el abanico de posibles rivales para los octavos de final. El contrincante del conjunto xeneize saldrá del cruce de resultados entre Independiente Rivadavia, Belgrano y Sarmiento de Junín.
Semifinal confirmada en Copa Argentina antes de la definición continental
Antes de enfocarse de lleno en los cruces del certamen local, la agenda inmediata de Boca estará marcada por la Copa Argentina. El próximo sábado 14 de noviembre, a partir de las 19:00, el Xeneize se enfrentará a Banfield por las semifinales del torneo integrador en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza.
Para acceder a esta instancia, el equipo del Arruabarrena viene de superar a Racing por 3-2 en un partidazo disputado en el Gigante de Arroyito. Por su parte, el Taladro selló su boleto tras empatar 1-1 frente a Deportivo Riestra en el estadio Alfredo Beranger y definir la serie a su favor en la tanda de penales. El antecedente más reciente entre ambos clubes data del 24 de agosto de 2025, cuando Boca se impuso 2-0 en La Bombonera con goles de Edinson Cavani y Miguel Merentiel.
Un guiño con historia en la previa de la final de la Copa Sudamericana
A la par de las competencias nacionales, la atención del pueblo xeneize se enfoca en el compromiso internacional del próximo 21 de noviembre ante Atlético Mineiro en Barranquilla. De cara al choque decisivo por la final de la Copa Sudamericana, la cuenta oficial de la Conmebol publicó en la red social X una imagen del mediocampista Leandro Paredes que brindó indicios sobre la vestimenta que utilizaría el equipo.
La publicación sugiere que Boca saltaría al campo de juego con su tradicional camiseta titular acompañada por el short amarillo. Esta combinación de indumentaria guarda un valor simbólico trascendental para la institución: fue la misma ropa utilizada en la recordada final de vuelta de la Copa Libertadores 2007 frente a Gremio en Porto Alegre, jornada en la que el Xeneize se impuso 3-0 para coronarse campeón continental con un resultado global de 5-0 y Juan Román Riquelme como figura excluyente.
