Boca Juniors cerró la fase regular del Torneo Clausura con un triunfo clave ante Defensa y Justicia en La Bombonera, resultado que le permitió quedarse con el primer puesto de la tabla general en una ajustada pelea punto a punto frente a Argentinos Juniors y Rosario Central.
Sin embargo, el equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena no tiene margen para prolongar los festejos, ya que debe enfocar su preparación en la recta final de un año cargado de compromisos decisivos.
El próximo desafío del conjunto xeneize será el sábado 14 de noviembre desde las 19:00, cuando se enfrente a Banfield en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza por las semifinales de la Copa Argentina. Para acceder a esta instancia, el club de la Ribera viene de derrotar 3-2 a Racing en un vibrante encuentro disputado en Rosario, mientras que el Taladro logró su clasificación tras igualar 1-1 con Deportivo Riestra en tiempo reglamentario y avanzar en la definición por penales. El antecedente más reciente entre ambos equipos data del 24 de agosto de 2025, cuando Boca se impuso 2-0 en La Bombonera con tantos de Edinson Cavani y Miguel Merentiel.
Tres títulos en el horizonte: Copa Argentina, Sudamericana y playoffs del Clausura
La semifinal en suelo mendocino representa un paso clave dentro de las aspiraciones del plantel para cerrar la temporada con nuevas vueltas olímpicas:
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Semifinal de Copa Argentina: Ante Banfield el 14 de noviembre a las 19:00 en Mendoza, buscando el pasaje a la gran final del certamen integrador.
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Final de la Copa Sudamericana: El 21 de noviembre chocará frente a Atlético Mineiro en Barranquilla, con el objetivo de cortar una racha de 18 años sin títulos internacionales.
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Playoffs del Torneo Clausura: Clasificado a los octavos de final en la segunda posición de su zona, esperará por la confirmación oficial de fechas para disputar su cruce como local.
Indumentaria histórica confirmada de manera implícita para la final continental
En la antesala del viaje a Colombia para medirse ante Atlético Mineiro, la Conmebol publicó en sus redes sociales una imagen promocional de Leandro Paredes que encendió la expectativa de los hinchas. La pieza gráfica sugiere que Boca saltará al campo de juego con su tradicional camiseta azul y oro acompañada por el short amarillo.
Esa combinación de indumentaria cuenta con un fuerte antecedente histórico para el club. Fue utilizada por última vez en la final de vuelta de la Copa Libertadores 2007 frente a Gremio en Porto Alegre, jornada en la que el Xeneize ganó 3-0 con dos goles de Juan Román Riquelme para sellar un global de 5-0 y conquistar su sexta corona continental.
