El marcador central de River recibió la tarjeta roja directa en el arranque del Superclásico. Al retirarse al vestuario entre silbidos e insultos, el defensor recordó la final de la Copa Libertadores 2018 con sus manos.
El clima en La Bombonera se encendió desde los primeros instantes del partido. Transcurrían apenas ocho minutos del primer tiempo cuando el defensor de River Plate, Lucas Martínez Quarta, fue expulsado con tarjeta roja directa tras una violenta infracción que dejó al equipo visitante con diez futbolistas prácticamente desde el inicio del encuentro.
La decisión del árbitro alteró de inmediato los planes tácticos del cuerpo técnico millonario y desató una marea de abucheos e insultos por parte de la hinchada local mientras el zaguero caminaba hacia la manga de vestuarios.
El picante guiño a la final en Madrid
Lejos de mantener la calma ante la hostilidad de las tribunas, Martínez Quarta reaccionó con una marcada provocación que fue captada en detalle por la transmisión oficial y los teléfonos de los espectadores.
Mientras encaraba la salida del campo de juego, el defensor levantó ambas manos hacia las tribunas de Boca: mostró tres dedos con una de ellas y uno con la otra, haciendo clara alusión al histórico triunfo por 3 a 1 obtenido por River en el estadio Santiago Bernabéu durante la final de la Copa Libertadores 2018.
Clima tenso en los bancos de suplentes
El gesto del futbolista no solo encendió la furia de los simpatizantes en las gradas, sino que generó cruces inmediatos en la zona de los bancos. Varios futbolistas e integrantes del cuerpo técnico de Boca reclamaron con vehemencia la actitud del marcador central, obligando a los colaboradores de River y a las autoridades de juzgamiento a intervenir para evitar que el incidente pase a mayores.
Con este episodio, la expulsión tempranera de Martínez Quarta sumó un capítulo de alta tensión a la histórica rivalidad del fútbol argentino, condicionando el desarrollo del Superclásico desde el amanecer del partido.
