Los pequeños de la Sagrada Familia superaron desafíos por la visita papal.
Una emocionante historia de esfuerzo, solidaridad y fe se vivió en la ciudad de Puerto Madryn, donde el coro infantil de la parroquia Sagrada Familia logró grabar la canción oficial que sonará con motivo de la histórica visita del Papa León XIV a la Argentina.
Solidaridad comunitaria, el llamado de la CEA y el desafío musical
La realización de este hito fue posible gracias al apoyo desinteresado de la comunidad local: los músicos Lucas Barreto, Adriel de la Rosa y Pablo Roqueblabe ofrecieron su trabajo de manera totalmente gratuita,mientras que la familia Nicolini cedió generosamente su vivienda para llevar a cabo la sesión de grabación, prevista para iniciar a las 17:30 y finalizar antes de las 19:00 horas.
La oportunidad comenzó a gestarse el pasado 3 de octubre, cuando el obispo de la diócesis de Rawson recibió una consulta directa por parte de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) para indagar sobre la existencia de un ensamble vocal infantil en la zona.
Tras ser contactada, la directora y docente Maura Rosetto aceptó de inmediato el desafío, debiendo gestionar en tiempo récord los ensayos y las autorizaciones de imagen de los menores ante la inminente difusión del material audiovisual a nivel nacional.
La docente explicó que tiempo atrás habían participado del concurso de la canción oficial diocesana con una obra escrita por el propio obispo; aunque aquella composición no resultó ganadora y resultaba más cómoda para los chicos, la versión final grabada para el Sumo Pontífice fue realizada «con mucho amor, con mucha alegría» y con el inmenso orgullo de representar a la región.
Historia del coro, trayectoria en Chubut y un espacio de contención
La agrupación vocal está conformada actualmente por 19 niños y niñas de entre 6 y 12 años, contando con «socios fundadores» que ingresaron a los cuatro años de edad.
El coro nació formalmente en 2021 tras la organización de un pesebre viviente tradicional en la parroquia Sagrada Familia, espacio que luego se consolidó no solo para el canto, sino también como un ámbito de contención donde los chicos disfrutan de pijamadas parroquiales en invierno y verano, teniendo como únicos requisitos para sumarse las ganas de cantar, hacer amigos y jugar.
A lo largo de su trayectoria, el ensamble infantil ha construido un activo camino artístico y comunitario en la provincia.Además de acompañar habitualmente a los adultos mayores en la parroquia, se presentaron en el prestigioso certamen Eisteddfod durante las ediciones 2025 y 2026, participaron en un ciclo de conciertos en la Universidad Nacional de la Patagonia el pasado 26 de octubre y compartieron escenario con una orquesta. De cara al cierre del año, la agrupación evalúa una propuesta para sumarse al tradicional concierto de Navidad de la UTN el próximo 12 de diciembre.
