Los deportistas afirman haber perdido más de 2,1 millones de dólares en un esquema de inversión «llave en mano» en Baltimore, Maryland. Prometían rentabilidades del 11% anual, pero las propiedades estaban en ruinas, sin terminar o con deudas impositivas.
Un grupo integrado por siete futbolistas y exjugadores argentinos radicó una denuncia penal tras haber sido víctimas de una presunta estafa inmobiliaria por un monto superior a los US$ 2,1 millones. La operatoria prometía la adquisición, remodelación y administración de viviendas en la ciudad de Baltimore, Estados Unidos, bajo la modalidad “llave en mano” con retornos garantizados de entre el 10% y el 11% anual.
Entre los deportistas damnificados figuran Ezequiel Cerutti, Leonardo Jara, Juan Brunetta, Gonzalo Maroni, Lucas Rodríguez, Alejandro Mena y Facundo Fraga. La presentación judicial apunta contra cuatro socios de una firma desarrolladora, la esposa de uno de ellos y un sobrino que operaba como contador del grupo.
Según consta en el expediente, los acusados captaban a los inversores en reuniones organizadas en hoteles de La Plata y Puerto Madero, donde afianzaban la confianza mediante invitaciones a viajes y visitas guiadas a las propiedades en suelo estadounidense.
El detalle de los montos transferidos
Las colocaciones de capital se canalizaban mediante Emiliano Galletti —hermano del exfutbolista Luciano Galletti—, quien también figura como denunciante en la causa. El esquema de fondos aportados se desglosa de la siguiente manera:
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Facundo Fraga: US$ 720.000
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Leonardo Jara: US$ 520.000
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Ezequiel Cerutti: US$ 320.000
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Lucas Rodríguez: US$ 180.000
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Gonzalo Maroni: US$ 170.000
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Alejandro Mena: US$ 110.000
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Juan Brunetta: US$ 105.000
Propiedades en ruinas y deudas municipales
Las sospechas de irregularidades se confirmaron cuando los damnificados enviaron auditores a verificar el estado real de los inmuebles. Al constatar los lotes, detectaron construcciones deshabitadas, viviendas en estado de ruina o usurpadas, y un importante número de casas sin los títulos de propiedad transferidos.
Asimismo, se constataron severas irregularidades registrales, multas por infracciones a normativas edilicias de Baltimore y abultadas deudas impositivas. Muchas de las propiedades continuaban bajo la titularidad de la empresa denunciada o de firmas paralelas.
La causa, caratulada por presunta estafa y asociación ilícita, recayó en la UFI N° 3 de La Plata, a cargo del fiscal Gonzalo Petit Bosnic. El abogado patrocinante de las víctimas, Ignacio Fernández Camillo, solicitó la realización de pericias contables, levantamientos del secreto fiscal y tributario, e informes societarios para avanzar en el esclarecimiento de las maniobras.
