Una verdadera pesadilla sacudió el universo del automovilismo internacional.
La enorme ilusión de Franco Colapinto por cerrar un fin de semana inolvidable en el Gran Premio de México terminó convertida en una amarga decepción horas después de cruzar la meta. El joven piloto argentino, que compite a bordo del monoplaza de la escudería Alpine, había rubricado una actuación colosal en la pista del autódromo Hermanos Rodríguez, pero una inflexible decisión de las autoridades deportivas terminó arruinando la fiesta y despojándolo por completo de sus unidades.
Diez segundos de castigo y un duro golpe a la superlicencia
La dura penalización de los comisarios deportivos de la FIA cayó como un balde de agua fría: le aplicaron un recargo de 10 segundos tras concluir que no había reducido la velocidad de forma suficiente en un tramo con bandera amarilla simple. Pese a que tanto el argentino como Alpine desplegaron un detallado paquete de pruebas —incluyendo la exhaustiva revisión de imágenes, cámaras a bordo, comunicaciones por radio y la telemetría del coche—, los argumentos defensivos no convencieron a las autoridades.
En consecuencia, los oficiales dictaminaron que violó el artículo B1.8.4a del reglamento deportivo de la Fórmula 1. Como daño colateral, a la penalización de tiempo se le sumó la quita de un punto en su superlicencia, acumulando un total de cinco en el período de 12 meses.
De acariciar un séptimo puesto soñado a caer al decimoquinto lugar
El mazazo deportivo resultó devastador por el brillante desarrollo del Gran Premio que había sostenido el representante nacional. Habiendo partido desde el undécimo casillero de la grilla, ejecutó maniobras precisas desde las primeras vueltas hasta cruzar la bandera a cuadros en un meritorio octavo puesto. Para mayor entusiasmo de sus seguidores, una posterior sanción dictaminada contra Oscar Piastri lo catapultó momentáneamente hasta el séptimo lugar.
Lamentablemente, tras aplicarle el recargo de 10 segundos, Colapinto descendió estrepitosamente hasta la decimoquinta posición del clasificador definitivo, perdiendo todo lo conquistado con sudor en el asfalto.
Pesadilla total para Alpine: castigo a Gasly y el beneficio de sus rivales
La fatídica jornada selló un desastre completo para Alpine. Su otro piloto, el francés Pierre Gasly, también fue duramente castigado tras cruzar décimo: le impusieron un Stop and Go equivalente a 30 segundos por no aminorar la marcha ante una doble bandera amarilla, relegándolo al decimoséptimo puesto.
De este modo, la escudería pasó en los escritorios de festejar con ambos monoplazas en zona de puntos a marcharse de México con las manos vacías. La reestructuración de la tabla benefició a corredores como Isack Hadjar y Ryo Hirakawa, quienes heredaron lugares en el ansiado top 10. A la espera de saber si Alpine apelará la medida, la madrugada dejó una bronca indescriptible en el equipo argentino.
