La causa judicial que sacude los cimientos del gremio estatal ingresó en su recta final con acusaciones lapidarias.
En la instancia de alegatos finales del juicio oral y público que se lleva adelante en Rawson, las querellas apuntaron directamente contra el secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), asegurando que utilizó los fondos de los afiliados para solventar gastos de índole personal mediante un presunto plan sistemático de desvíos millonarios.
Desvíos millonarios, vida de lujos y falta de control interno
Durante las audiencias ante la jueza Karina Breckle, el letrado Danilo Sepúlveda quien representa a la denunciante Claudia Barrionuevo sostuvo categóricamente que la maniobra investigada no constituyó una simple falla administrativa. A Quiroga se le imputa administración fraudulenta por la supuesta transferencia de más de 22 millones de pesos desde las cuentas de ATE hacia su patrimonio personal con el fin de cubrir gastos ajenos a la actividad gremial.
Sepúlveda argumentó que la secretaria de Finanzas jamás pudo ejercer funciones ni acceder a las finanzas internas, mientras que otros puestos del organigrama figuraban de manera nominal para completar formalidades. Asimismo, remarcó que el nivel de vida del dirigente era insostenible con sus ingresos formales como empleado público, ejemplificando con los costosos tratamientos en la Clínica Cormillot en Buenos Aires. La total informalidad implementada por el acusado bloqueó cualquier mecanismo de auditoría externa y evitó la convocatoria a Congresos gremiales para enmascarar los manejos.
Un plan sistemático y el veredicto que definirá el futuro gremial
Por su parte, el abogado Matías Casati, en representación de un grupo de afiliados de ATE Esquel junto a Alejandro Castillo, profundizó en la acusación al señalar ante el estrado que el imputado operó con total discrecionalidad. “Usó una asociación civil sin fines de lucro como si fuera una entidad comercial destinada a satisfacer sus exclusivos gastos personales usando el esfuerzo mes a mes de los trabajadores”, expresó durante su exposición.
Casati enfatizó que las recurrentes transferencias a cuentas personales y familiares respondieron a una planificación deliberada y sostenida en el tiempo, transformando una conducción que debía ser horizontal en un esquema vertical absoluto donde nunca existieron rendiciones de cuentas. Tras finalizar los alegatos de las partes, el esperado veredicto judicial que sentenciará el futuro procesal de Quiroga se dará a conocer el próximo miércoles 11 de noviembre.
