Una jornada insólita se vivió en el Nu Stadium.
En el marco de la última fecha de la fase regular de la MLS, el Inter Miami ganaba cómodo por tres goles de ventaja pero sufrió una desconexión fatal en la segunda parte y terminó igualando 3-3 ante un letal Charlotte que no se dio por vencido jamás.
Cátedra de gol y contundencia: la aplanadora rosada con sello albiceleste
El encuentro arrancó con una versión demoledora del conjunto de Florida. Con Lionel Messi jugando los 90 minutos como titular y capitán, el equipo mostró un fútbol ofensivo de alto vuelo en los primeros 45 minutos. Los festejos no tardaron en llegar: el jamaiquino Ian Frey rompió el cero, el charrúa Luis Suárez estiró la ventaja y el argentino Rodrigo De Paul estampó el 3-0 que parecía liquidar las acciones antes del descanso.
El elenco comandado por el estratega argentino Cristian «Kiky» González ofreció pasajes de altísimo nivel técnico. Además de la destacada presencia de Messi y De Paul, la escuadra local contó con la participación en cancha de los argentinos Germán Berterame, David Ayala, Gonzalo Luján y Facundo Mura, configurando una marcada impronta nacional que dominaba el juego sin contratiempos.
Remontada de película y alarma para los playoffs de la MLS
Sin embargo, el complemento fue una pesadilla para las Garzas. El equipo bajó drásticamente la intensidad y pagó muy caro sus desatenciones defensivas. La visita reaccionó con furia de la mano del israelí Liel Abada, quien convirtió un doblete impactante, mientras que el beninés Rodolfo Aloko apareció sobre la hora para decretar el agónico 3-3 definitivo.
Pese al trago amargo por el triunfo regalado en el epílogo, el Inter Miami —donde Messi completó una labor aceptable aunque sin romper la red— cerró la fase regular en la segunda colocación de su zona por detrás de Nashville. Ya clasificados a los playoffs de la MLS, deberán corregir errores de inmediato para encarar el cruce decisivo ante Cincinnati o Columbus Crew.
