Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída real del 1,6% interanual en octubre, según el relevamiento mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Aunque el sector mostró una leve recuperación del 0,3% desestacionalizado frente a septiembre, el acumulado de los primeros diez meses del año refleja una contracción del 2%.
El informe, elaborado sobre una muestra de 1.161 comercios de todo el país entre el 30 de octubre y el 5 de noviembre, expuso la brecha entre la actividad comercial y la rentabilidad, con consumidores enfocados en compras esenciales y financiación.

Disparidad por rubros: indumentaria al alza y caídas en productos esenciales
El comportamiento del consumo expuso una marcada dispersión entre los siete sectores relevados por la entidad gremial-empresaria:
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Los sectores en terreno positivo: Calzado y marroquinería (+3,6%) y Textil e indumentaria (+3,6%) encabezaron las subas, impulsados por el Día de la Madre y la renovación de temporada. Por su parte, Perfumería creció un 0,8% interanual (y +1,7% mensual) sostenida por sets promocionales y fragancias nacionales de menor valor.
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Los sectores en retroceso: Farmacia encabezó las caídas con un desplome del 3,7%, seguida por Alimentos y bebidas (-3,5%) y Ferretería, materiales eléctricos y de construcción (-3,4%). En tanto, Bazar, decoración y muebles retrocedió un 0,5%.
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Patrones de consumo: En alimentos predominó la migración hacia segundas marcas y la reposición de primera necesidad. En construcción y equipamiento del hogar, la falta de liquidez demoró operaciones de mayor valor, limitando las ventas a reparaciones urgentes.
Percepción comercial y cautela ante nuevas inversiones
En relación con el balance del negocio frente al año anterior, el 51,9% de los comerciantes consideró que su situación no sufrió variaciones, el 41% señaló un empeoramiento y solo el 7,1% percibió mejoras.
De cara a los próximos doce meses, el 41,1% de los encuestados proyectó un desempeño positivo, el 48,4% estimó estabilidad y el 10,5% anticipó un escenario desfavorable. No obstante, las expectativas no se traducen aún en desembolsos productivos: el 54,9% afirmó que no es un momento adecuado para invertir, el 29,3% se mantuvo indeciso y solo un 15,8% proyecta realizar inversiones.
