Un drástico cambio de postura fiscal por parte de la Casa Rosada trajo alivio al mercado financiero tras la incertidumbre generada en el sector inversor.
El Gobierno nacional decidió dar marcha atrás con la polémica propuesta de aplicar el Impuesto a las Ganancias a los Certificados de Depósito Argentinos (CEDEARs), un instrumento clave para la protección del ahorro en activos internacionales.
La confirmación llegó de la mano de Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía Luis Caputo y director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). A través de la red social X, el funcionario respondió a las dudas sobre si estos certificados tributarían a la par de las acciones extranjeras directas y fue tajante: «Quedó de un borrador viejo. ¡Se va a retirar!».
La «Ley de Competitividad Financiera» y su impacto en el Congreso
La medida formaba parte del proyecto de «Ley de Competitividad Financiera» que ingresó a la Cámara de Diputados con la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y los ministros Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Alejandra Monteoliva. Con más de 225 artículos, la megaley busca desregular la economía, eliminar trabas de mercado y fortalecer la seguridad jurídica. Inicialmente, el texto intentaba desincentivar la fuga de ahorro local hacia activos externos mediante la quita de exenciones impositivas, lo que encendió las alarmas de los inversores.
El proyecto ya fue girado para su debate parlamentario a las comisiones de Legislación General, PyMES, Finanzas y Presupuesto y Hacienda.

Reformas al sistema financiero y el salto a la «tokenización»
Más allá de la marcha atrás con los CEDEARs, la iniciativa impulsada por el Ministerio de Desregulación incluye reformas estructurales a normas clave: la Ley de Mercado de Capitales, el Código Civil y Comercial, el régimen de Prenda con Registro y las leyes de Cheques, Tarjetas de Crédito, Warrants y Financiamiento Productivo.
Uno de los puntos más innovadores del texto es el reconocimiento de la validez legal plena para la «tokenización» de activos. De aprobarse, será la primera vez que se permita oficialmente emitir, registrar y negociar cualquier valor negociable mediante tecnología blockchain.
