A través de la Disposición 7/2026, el Gobierno nacional estableció que las infraestructuras críticas del sector deberán contar con la certificación SCS 9001 de la TIA.
La medida, celebrada por la administración estadounidense, limita de forma directa la participación de empresas asiáticas como Huawei y ZTE en compras estatales.
El Gobierno argentino oficializó una modificación en los estándares de contratación para el sector de telecomunicaciones e infraestructura crítica, medida que impacta de manera directa sobre la provisión de equipamiento tecnológico de origen chino. La resolución fue instrumentada mediante la Disposición 7/2026, firmada por el director ejecutivo del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), dependiente de la Jefatura de Gabinete.
La normativa establece que las adquisiciones, contrataciones e instalaciones destinadas al área deberán estar respaldadas obligatoriamente por el certificado SCS 9001, emitido por la Telecommunications Industry Association (TIA), una cámara empresarial con sede en los Estados Unidos que nuclea a fabricantes tecnológicos de ese país.
Alcance técnico y exclusión de proveedores
Si bien el texto de la disposición oficial no menciona de forma nominal a firmas específicas, los registros públicos de la TIA determinan que los principales fabricantes de origen chino —tales como Huawei, ZTE, Hikvision, Dahua, Hytera y DJI— no poseen las especificaciones requeridas para la obtención de dicho estándar de seguridad.
De este modo, una vez que el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) convalide la normativa para los operadores y licenciatarios del mercado privado, las firmas mencionadas quedarán inhabilitadas para participar en licitaciones y provisiones de equipamiento para redes de alta criticidad en el país.
Alineamiento geopolítico y cooperación con Estados Unidos
La implementación de este estándar tecnológico se da pocas semanas después de la visita al país del subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, quien anunció un financiamiento de 15 millones de dólares destinados al fortalecimiento del Centro Nacional de Operaciones de Ciberseguridad.
El embajador estadounidense en la Argentina, Peter Lamelas, celebró la decisión a través de sus redes sociales, destacando la adopción de normativas internacionales para la protección de las cadenas de suministro de telecomunicaciones. Por su parte, fuentes oficiales señalaron que el diseño de la estrategia de seguridad y ciberseguridad contó con la articulación del asesor presidencial Santiago Caputo en el vínculo diplomático con Washington.
La medida replica antecedentes implementados en la región, como los procesos de licitación en redes 5G de Paraguay, donde la exigencia de este mismo protocolo fue utilizada para resguardar la infraestructura digital de proveedores externos bajo criterios de seguridad nacional.
