La situación judicial del ex jefe de Gabinete y antiguo vocero presidencial, Manuel Adorni, ha entrado en una fase crítica que amenaza con derribar por completo su relato de austeridad.
Una serie de auditorías contables en los tribunales federales expuso una descomunal caja negra de gastos privados que no coinciden bajo ningún punto de vista con los ingresos legítimos que percibía como funcionario público del gobierno libertario, desatando un verdadero escándalo en los pasillos de la Casa Rosada.
Tarjetas de empleados y una obsesión oculta por la tecnología
La investigación penal que encabeza el fiscal federal Gerardo Pollicita por presunto enriquecimiento ilícito arrojó un dato que dejó mudos a los investigadores: el ex jefe de ministros realizó consumos exorbitantes por un total de 139 millones de pesos utilizando tarjetas de crédito. Este festival de gastos se concentró entre diciembre de 2023, momento en que Javier Milei tomó el poder, y marzo de este año, cuando Adorni todavía se desempeñaba en la cúspide del organigrama estatal.
La sospecha central de la Justicia es que el exfuncionario montó un esquema para esconder sus verdaderos consumos. Los peritos detectaron gastos por más de 5,1 millones de pesos utilizando plásticos a nombre de dos subordinados directos: Laura Schiuma (directora general de Actividades Presidenciales) y Luis Aluju (empleado de la Vocería). Ante el Tribunal Oral Federal Nro 7 (TOF7), la propia Schiuma confesó bajo juramento haberle prestado su tarjeta a Adorni para que este comprara en efectivo un monitor gamer Samsung Odyssey Oled G8 valuado en $2.184.999,00, confirmando la hipótesis fiscal de que se buscaba ocultar un tren de vida que superaba mensualmente su sueldo de 3,5 millones de pesos, ya que sus resúmenes rondaban entre los 4 y 6 millones de pesos de forma constante.
Dólares en efectivo y la amenaza inminente de una indagatoria
El panorama patrimonial del ex vocero se vuelve todavía más oscuro al analizarse las refacciones edilicias de sus propiedades. El contratista Matías Tabar se presentó ante la Justicia y complicó severamente al exministro al confesar que cobró la escalofriante cifra de 245.000 dólares en mano y en efectivo por realizar una serie de remodelaciones de lujo en la vivienda que Adorni posee dentro del exclusivo country Indio Cua, ubicado en la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz.
Actualmente, el fiscal Pollicita se encuentra a la espera del informe técnico final de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI) para cruzar los bienes y cuentas tanto de Adorni como de su esposa, Bettina Angeletti. Si las explicaciones que brinde el matrimonio no logran convencer al Ministerio Público, se solicitará de inmediato la declaración indagatoria del ex jefe de Gabinete ante el despacho del juez federal Ariel Lijo bajo el cargo de enriquecimiento ilícito.