Fenilcetonuria diagnóstico tratamiento. Cada año, nacen bebés con enfermedades metabólicas que afectan su sistema nervioso, y una de ellas es la fenilcetonuria (PKU). Este trastorno genético impide que el organismo procese correctamente la fenilalanina, un aminoácido presente en alimentos como la carne, el pescado y los lácteos. Su acumulación en el cuerpo puede provocar daños severos e irreversibles en el desarrollo neurológico si no se detecta y trata a tiempo.
La prueba del talón, un análisis neonatal obligatorio en Argentina, permite identificar la fenilcetonuria en las primeras horas de vida. Se realiza extrayendo una pequeña muestra de sangre del talón del bebé y, si se detecta alguna anomalía, se realiza una confirmación con estudios adicionales. Este procedimiento sencillo marca la diferencia entre una vida con limitaciones o la posibilidad de un crecimiento pleno.
La Dra. Paola Ripa, pediatra del Hospital Molas de La Pampa, explica que «si el análisis inicial muestra valores alterados, se cita a la familia para repetir el estudio y confirmar el diagnóstico». Según detalla la especialista, los niños diagnosticados de manera temprana y que siguen el tratamiento indicado pueden tener un desarrollo sin secuelas. El cumplimiento del tratamiento es la clave para garantizar que los niños con PKU puedan aprender, jugar y vivir sin restricciones.
Existen distintos casos de fenilcetonuria, dependiendo del momento del diagnóstico y la adherencia al tratamiento. En niños identificados a los pocos días de vida y que siguen una dieta estricta, el impacto en su desarrollo es mínimo o nulo. Sin embargo, cuando el diagnóstico es tardío o el tratamiento se interrumpe, los efectos pueden ser graves y comprometer la calidad de vida.
En los casos donde no se sigue el tratamiento de manera adecuada, aparecen dificultades de aprendizaje, problemas de concentración y alteraciones de conducta como hiperactividad e irritabilidad. A largo plazo, se evidencian dificultades para la autonomía en tareas diarias y en la inserción escolar y social. Estos efectos pueden evitarse con un seguimiento médico riguroso y una alimentación adecuada desde el inicio.
El tratamiento de la fenilcetonuria no se basa en medicamentos, sino en una alimentación especial que restringe la ingesta de fenilalanina. «Los alimentos ricos en proteínas, como carnes, huevos, lácteos y frutos secos, deben evitarse para prevenir la acumulación tóxica de este aminoácido», explica Guillermina Augustu, licenciada en Nutrición del Hospital Molas, publicó #LA17.
Para garantizar una nutrición adecuada, existen fórmulas especiales que contienen todos los aminoácidos esenciales excepto la fenilalanina. «Estas fórmulas están cubiertas al 100% por ley y son fundamentales para un crecimiento saludable», asegura la especialista. Su consumo es indispensable para el bienestar del paciente, especialmente en los primeros años de vida.
Mantener controlados los niveles de fenilalanina en sangre es fundamental durante toda la vida, pero el período crítico es la infancia, cuando el cerebro está en pleno desarrollo. El incumplimiento del tratamiento puede derivar en alteraciones emocionales, ansiedad, depresión y dificultades en la regulación del estado de ánimo. Incluso los adultos con PKU que relajan su dieta pueden ver afectadas sus oportunidades laborales y su integración social.
«Un pequeño acto, como la extracción de sangre del talón y su análisis, puede cambiar el curso de toda una vida», concluyen las especialistas. La fenilcetonuria es una de las tantas enfermedades para las que la ciencia ya tiene una solución efectiva. Su detección y tratamiento oportuno permiten una vida sin barreras y con un futuro prometedor.