El candidato a diputado nacional, Juan Pablo Luque, cargó duramente contra el Gobierno provincial y su titular, Nacho Torres, denunciando una “operación político judicial” y advirtiendo sobre la corrupción que, según él, marca la gestión del gobernador.
En Jornada Radio, el comodorense aseguró que “Chubut está fundida” y que Torres “se irá como el gobernador más corrupto de la historia de la provincia”. Denunció que su “carpetazo” incluyó a un exfuncionario de su gestión como intendente en Comodoro Rivadavia.
“Hubo allanamientos totalmente injustificados y nos están tirando una carpeta de modo promiscuo, tal como anuncié”, afirmó. Según Luque, a su excolaborador “le tiraron tres patrulleros para que frene su auto como si fuese un traficante mexicano, y allanaron su casa y su estudio contable”.
Circo judicial y crítica a la gestión
Luque calificó como un “circo judicial” las acciones de la administración provincial y sostuvo que Torres “no le alcanzará la vida para pedir perdón por las barbaridades que hacen”. Agregó: “La provincia se cae a pedazos, la endeudan de modo exorbitante y este gobernador se irá como el más corrupto de la historia de Chubut; no tengo ninguna duda de que en poco tiempo esto empezará a saberse”.
El candidato criticó además la relación del gobernador con figuras nacionales: “Torres es empleado de Mauricio Macri y socio de Javier Milei… les piden votar contra jubilados, discapacitados, universidades públicas, INTA, Vialidad Nacional; es lo que hacen sistemáticamente desde que asumieron”.
Conflicto con la justicia y promesas de acción
Respecto a la conferencia de Cristian Olazabal, fiscal jefe de Comodoro, junto con el ministro de Seguridad Héctor Iturrioz, Luque manifestó: “Es un ministro político que es fiscal en uso de licencia junto con quien era su ayudante, es una cosa de lo más asqueroso que vimos en la historia judicial de Chubut”.
El candidato adelantó que tras la elección del 26 de octubre dará mayores precisiones y destacó que su equipo legal trabaja en la situación, pero aclaró: “No quiero entrar al lugar donde quieren llevarnos, no me van a llevar al barro. Lo preocupante es que no hay nadie en la gestión peleando y reclamando para generar esquemas productivos”.