La Selección argentina se prepara para afrontar uno de los desafíos más complejos de su historia reciente: defender el título mundial obtenido en Qatar 2022 en la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá 2026
El objetivo no solo implica volver a levantar la copa, sino también alcanzar una hazaña que apenas lograron dos selecciones en más de 90 años de competencia.
Un desafío que solo pocos lograron
La Albiceleste buscará sumarse a un selecto grupo integrado únicamente por Italia y Brasil, las únicas selecciones que consiguieron consagrarse campeonas del mundo de manera consecutiva. Italia lo logró en 1934 y 1938, mientras que Brasil repitió en 1958 y 1962. La historia muestra que defender la corona suele ser una misión cuesta arriba, con campeones que quedaron eliminados prematuramente o que se quedaron a un paso del bicampeonato.
El camino argentino rumbo a 2026
Argentina integrará el Grupo J y debutará ante Argelia el 16 de junio. Luego enfrentará a Austria el 22 y cerrará la fase de grupos contra Jordania el 27 de junio, con la mira puesta en avanzar a los 16avos de final. A la espera de la confirmación oficial sobre la presencia de Lionel Messi, el equipo conducido por Lionel Scaloni intentará mantener la identidad que lo llevó a la gloria en Qatar.
Messi, Scaloni y una posible página inédita
En caso de consagrarse nuevamente, Scaloni se convertiría en el segundo entrenador bicampeón del mundo, mientras que Messi sería el primer capitán en ganar dos Mundiales. Más allá de los nombres, el reto también será colectivo: sostener la regularidad, adaptarse al nuevo formato con 48 selecciones y atravesar el Mundial más extenso de la historia.
Un Mundial distinto y más exigente
La edición 2026 marcará un antes y un después por su logística y dimensión. Tres países anfitriones, más partidos y mayor desgaste convierten al torneo en una prueba inédita. En ese contexto, un eventual bicampeonato argentino tendría un valor aún mayor.
Según C5N, la experiencia de los campeones defensores demuestra que repetir el título es la excepción y no la regla, lo que refuerza la magnitud del desafío que enfrentará la Selección argentina.
Argentina llega a 2026 con la ilusión intacta y el peso de la historia sobre los hombros. Defender la corona será una prueba de carácter, talento y continuidad, en un Mundial que promete ser tan exigente como inolvidable.




