En un escenario global transformado por la geopolítica, el comercio internacional alcanzó un valor récord de 35 billones de dólares en 2025, según datos de la UNCTAD . Sin embargo, este crecimiento ya no se da a través de una globalización universal, sino de un fenómeno llamado friendshoring o «comercio de amigos»:
países buscan aliados confiables para sus cadenas de suministro, plasmando esta alianza en acuerdos comerciales. Mientras el mundo ha firmado un récord de 380 pactos de este tipo, Argentina, con una participación global que se mantiene en el 0.3% de las exportaciones totales, se encuentra rezagada en esta carrera por tejer alianzas estratégicas .
El análisis del panorama, elaborado por el especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo para la Agencia Noticias Argentinas, es contundente: el país tiene ante sí una oportunidad «imperdible» para ampliar su inserción internacional. Pese a un 2025 con un fuerte desempeño exportador, que se ubicaría como el segundo mejor de la historia con ventas por unos 86.500 millones de dólares, Argentina enfrenta el desafío de dejar de ser uno de los países con menor cantidad de acuerdos comerciales en la región y sumarse a esta nueva lógica del comercio global. Según Noticias Argentinas.
El auge del «friendshoring»: un mundo que comercia en bloques
El motor del crecimiento comercial actual es el friendshoring, una estrategia donde las naciones priorizan los intercambios con socios geopolíticamente alineados . Este giro ha llevado a una proliferación sin precedentes de acuerdos comerciales regionales. Según la Organización Mundial del Comercio, la cifra pasó de 83 acuerdos en el año 2000 a 273 en 2015, alcanzando un récord de 380 pactos vigentes en la actualidad .
En América Latina, los países han corrido a concretar acuerdos que les abren mercados. Chile lidera la región con 33 acuerdos que le dan acceso preferencial a la mayor parte del PIB mundial, seguido por Perú (22), México (14), Colombia (18) y Ecuador (12) . Argentina, en cambio, no supera los diez acuerdos concretados a través del Mercosur, la mayoría de alcance parcial. La gran asignatura pendiente para el bloque es la firma del tratado de asociación con la Unión Europea .
El potencial desperdiciado: una economía que no logra escalar en el ranking global
A pesar de las exportaciones récord de 2025, impulsadas por un crecimiento del 28% en los volúmenes exportados que compensó una caída en los precios, la participación argentina en el comercio mundial se mantiene estancada en apenas el 0.3% . Esta cifra es baja si se compara con el tamaño de la economía nacional. Los especialistas señalan que, si el país lograra recuperar la participación que tuvo en otras épocas (por ejemplo, un 0.5% del total mundial), sus exportaciones podrían alcanzar los 175.000 millones de dólares, un 70% más que los valores actuales .
El rezago no es solo en cantidad de acuerdos, sino también en la diversificación de la oferta exportadora. Los datos del INDEC muestran que los principales destinos de las ventas argentinas continúan siendo Brasil, China, Estados Unidos, Chile e India . Mientras el país logra superávits comerciales con socios como Chile, India, Perú y Vietnam, mantiene déficits significativos con China y Brasil .
La salida: más y mejores acuerdos para crecer en un mundo fragmentado
Para los analistas, la clave para que Argentina «salga de la trampa» de su bajo crecimiento relativo en el comercio internacional pasa por una agenda agresiva de integración. Es necesario avanzar no solo en el emblemático acuerdo Mercosur-UE, sino también en otras negociaciones que han quedado estancadas .
La estrategia debe combinar la firma de nuevos pactos con aliados estratégicos (el llamado friendshoring) con la profundización de la integración regional y el desarrollo de acuerdos de nearshoring con vecinos geográficos para fortalecer cadenas de valor cortas. El objetivo final es claro: aprovechar que el comercio mundial crece, pero haciendo las reformas internas necesarias para que el país crezca aún más y recupere una posición en el ranking global acorde a su potencial económico .
El mundo está reconfigurando sus alianzas comerciales a una velocidad vertiginosa, impulsado por un récord de 380 acuerdos. Mientras sus vecinos avanzan, Argentina tiene ante sí la oportunidad de dejar de ser un actor rezagado. Convertir esta oportunidad en realidad dependerá de su capacidad para construir puentes con nuevos «amigos» comerciales y, al mismo tiempo, fortalecer los vínculos históricos. El camino para multiplicar sus exportaciones está trazado, pero requiere de una decisión política clara y una estrategia comercial de largo plazo.




