En una hazaña digna de las grandes leyendas del deporte argentino, una boxeadora de Trelew grabó su nombre con letras de oro en la historia del boxeo mundial.
Este domingo, en suelo estadounidense, la púgil chubutense destrozó todos los pronósticos y se consagró campeona del mundo súper ligero de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA). No solo logró el título, sino que lo hizo de la manera más contundente: por nocaut en el quinto round, enviando un mensaje de superación que resuena en todo el país. Según El Comodorense.
Una chubutense en la cima: nocaut histórico en EE.UU.
La velada boxística en Estados Unidos tuvo un color albiceleste gracias a la potencia y la garra de esta guerrera trelewense. Acompañada en la esquina del ring por su esposo y entrenador, su pilar fundamental en esta carrera, la argentina dominó el combate de principio a fin. La pelea no necesitó llegar a la decisión de los jueces; en el quinto asalto, la potencia de sus golpes fue inapelable y la rival cayó a la lona, sellando una victoria épica y categórica. La nueva campeona mundial no solo se trajo el cinturón a casa, sino que lo hizo con la autoridad que imprime su estilo de lucha.
«La edad es solo un número»: el mensaje viral de la campeona
Lejos del ring y ya con el título en sus manos, la emoción de la boxeadora encontró su cauce en las redes sociales. Con la humildad que la caracteriza y una frase que se volvió viral al instante, la flamante campeona dedicó el triunfo a toda la gente que la apoyó desde la distancia.
«Si lo crees, puedes lograrlo. La edad es solo un número. Para todos ustedes, gracias por el aguante», posteó la nueva monarca, desatando una ola de felicitaciones y orgullo desde Chubut para todo el mundo. Sus palabras se convirtieron en un himno de perseverancia, demostrando que los sueños no tienen fecha de vencimiento y que el esfuerzo constante tiene su recompensa. El «aguante» de Trelew y de toda la Argentina se sintió del otro lado del charco.
Un ejemplo de garra que trasciende el deporte
La consagración de esta púgil va más allá de un título. Es la historia de una mujer que, con el apoyo incondicional de su familia y una fe inquebrantable, viajó miles de kilómetros para enfrentar a las mejores del mundo y volvió victoriosa. Representa el sacrificio del deportista argentino que, con más corazón que recursos, demuestra que el talento en la periferia puede brillar con luz propia en los escenarios más grandes del planeta. Su nombre ya resuena como sinónimo de constancia y coraje, inspirando a futuras generaciones de boxeadores y deportistas.
La nueva campeona mundial ya está en la historia grande del boxeo femenino argentino. Su próximo paso será disfrutar del logro, pero el país ya sueña con verla defender el título y seguir engrosando una carrera que es puro orgullo nacional.




