El proceso judicial que enfrenta Nicolás Maduro en Estados Unidos estará en manos de una figura clave de la justicia federal: Alvin Hellerstein.
Con 92 años y una extensa trayectoria en causas de alto impacto, el magistrado del Distrito Sur de Nueva York vuelve a ocupar el centro de la escena internacional.
Un juez con décadas en la justicia federal
Según Noticias Argentinas, Alvin Hellerstein es juez senior del Distrito Sur de Nueva York, uno de los tribunales federales más influyentes del país. Nacido en la ciudad de Nueva York, es egresado de la Universidad de Columbia y fue nominado en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton para ocupar el cargo.
Su recorrido en la magistratura se caracteriza por el tratamiento de expedientes complejos, muchos de ellos con fuerte repercusión política, económica y social, lo que lo posiciona como un actor central en el juicio que involucra al líder venezolano.
Casos emblemáticos que marcaron su carrera
A lo largo de los años, Hellerstein estuvo al frente de procesos judiciales que captaron la atención mundial. Entre ellos, presidió la demanda colectiva presentada contra el productor de Hollywood Harvey Weinstein y sus socios por abuso sexual. En 2019, el magistrado rechazó un acuerdo reparatorio que superaba los 20 millones de dólares, una decisión que tuvo amplio impacto en la opinión pública.
Otro antecedente relevante fue su intervención en las demandas iniciadas por los propietarios del World Trade Center contra American Airlines y United Continental, acusadas de negligencia en relación con los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Experiencia en causas políticas y narcotráfico
En el ámbito político, Hellerstein también encabezó el juicio contra el ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por delitos vinculados al narcotráfico, aunque posteriormente fue indultado por Donald Trump. Ese antecedente refuerza su experiencia en causas que combinan poder político, crimen organizado y repercusiones internacionales.
El juez será el encargado de llevar adelante el juicio contra Nicolás Maduro en Nueva York, un proceso que promete generar impacto más allá de las fronteras estadounidenses.




