Carlos Enrique Llanos quedó detenido con prisión preventiva hasta agosto acusado de homicidio agravado. La víctima, Juan Marcos Elías Levill, fue apuñalada dos veces sin posibilidad de defensa en el barrio 30 de Octubre de Comodoro Rivadavia.
La sangre volvió a teñir las calles de Comodoro. En una audiencia que definió el rumbo del expediente, la Justicia confirmó la prisión preventiva para Carlos Enrique Llanos, acusado de asesinar a Juan Marcos Elías Levill de dos puñaladas por la espalda, en un ataque que la fiscalía calificó como «alevoso».
Según La17, el hecho ocurrió el 13 de febrero en el playón interior del sector 3 del barrio 30 de Octubre y el debate judicial giró en torno a un punto clave: ¿hubo alevosía o fue un homicidio simple?
Puñaladas por la espalda: la reconstrucción del crimen
El relato de la fiscalía, que quedó firme en la audiencia, es escalofriante. Cerca de las 18, Levill compartía bebidas alcohólicas con dos testigos cuando llegaron Llanos y otra persona. Sin mediar palabra, sin discusión previa, el ataque fue por sorpresa. La víctima estaba de espaldas, alcoholizada, en situación de total indefensión.
Llanos, armado con un cuchillo, le asestó dos puñaladas: una en la zona intercostal izquierda y otra debajo de la axila, a la altura del pectoral izquierdo. El golpe fue mortal. Según la autopsia, la muerte fue inmediata por shock hipovolémico producto de la herida en el tórax.
La disputa judicial: alevosía vs. homicidio simple
La audiencia, presidida por el juez penal Mariano Nicosia, fue un ring de boxeo legal. El funcionario de fiscalía Maximiliano Morsucci pidió la calificación más grave: homicidio agravado por alevosía. Argumentó que el ataque fue artero, sorpresivo y que la víctima no tuvo posibilidad de defenderse.
La defensa, a cargo del defensor público Gustavo Oyarzun, intentó bajar la imputación a homicidio simple y reclamó la libertad de Llanos o, en su defecto, medidas alternativas a la prisión.
Pero el juez no se lo compró. Nicosia sostuvo la acusación más severa, declaró legal la detención y dictó prisión preventiva por seis meses, hasta el 20 de agosto, mientras la investigación sigue su curso.
Riesgo de fuga y pena en expectativa
La fiscalía fundamentó el pedido de preventiva en tres elementos clave: la gravedad del hecho, la pena en expectativa (que podría ser prisión perpetua) y los riesgos procesales. «Hay peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación», sostuvo Morsucci.
La defensa, por su parte, no impugnó la legalidad de la detención ni el relato de los hechos, pero atacó el corazón de la imputación: la calificación. Sin embargo, no logró conmover al juez.
Lo que viene
Con la prisión preventiva firme y la investigación abierta por seis meses, la fiscalía deberá reunir pruebas suficientes para sostener la acusación por alevosía. La defensa, mientras tanto, buscará erosionar esa hipótesis y, eventualmente, lograr una recalificación que baje la pena.
Por ahora, Carlos Enrique Llanos permanecerá tras las rejas, acusado de un crimen que conmocionó al barrio 30 de Octubre y que tiene todos los ingredientes de una película de terror: ataque por la espalda, indefensión total y muerte instantánea.




