«Fue dantesco»: Duly Terraza relató la angustia por el fuego en Cholila.
La cordillera chubutense atraviesa días de profunda desolación, donde el fuego no solo devora hectáreas de bosque nativo, sino también la tranquilidad de comunidades enteras. En este escenario crítico, las voces de quienes habitan el territorio se vuelven un testimonio necesario para comprender la magnitud de la tragedia.
La incertidumbre de no saber hacia dónde rotará el viento y la imagen de cielos teñidos de un rojo apocalíptico han marcado a fuego la memoria de los pobladores de Cholila, quienes hoy intentan procesar el impacto de un desastre ambiental sin precedentes en la región.
El drama de vivir con las llamas a pocos kilómetros
Duly Terraza, el reconocido músico de Puerto Madryn e integrante de La Oveja Negra, hoy radicado en la zona, describió las horas de mayor tensión como un evento «dantesco». Con el frente ígneo a escasos tres o cuatro kilómetros del casco urbano, la comunidad se encontró sitiada por el humo y los accesos cortados.
Según Canal 12 Web, persona afectada por la desesperación colectiva, el fuego avanzó de manera impredecible, dejando a los vecinos sin rutas de escape y con la única opción de observar cómo la naturaleza era consumida por la voracidad de las llamas en sectores como el Lago Rivadavia.
Pérdidas totales y un impacto ecológico irreparable
Más allá del temor personal, el músico destacó la situación calamitosa de sus vecinos. En un pueblo donde todos se conocen, el dolor por la pérdida de casas, animales, vehículos y campos se siente como propio.
Se estima que la superficie afectada ya supera las 40.000 hectáreas, una cifra que, en palabras de Terraza, es difícil de dimensionar pero fácil de lamentar al ver la destrucción de árboles milenarios. La riqueza ecológica perdida es considerada irreparable, y el sentimiento de impotencia crece al ver cómo la geografía que solía ser un paraíso hoy se encuentra desolada y gris.
Reconocimiento al heroísmo anónimo en la primera línea
En medio del caos, Terraza no dudó en señalar a quienes considera los verdaderos protagonistas de esta lucha. «Hay un héroe anónimo que se llama brigadista», afirmó conmovido, resaltando el agotamiento físico y moral de los jóvenes que combaten el fuego en terrenos imposibles.
El músico hizo hincapié en la necesidad de un reconocimiento nacional para estos trabajadores y para los voluntarios que, con una simple pala y escasos recursos, se sumaron a la defensa de los hogares. Para los habitantes de Cholila, este esfuerzo humano es lo único que evitó una tragedia aún mayor mientras se aguarda que el clima otorgue un alivio definitivo.




