Solidaridad en Cholila: enfermera de Tecka asiste en la emergencia por los incendios forestales.
La crisis por los incendios forestales en la cordillera no solo moviliza a fuerzas de seguridad y brigadistas, sino que despierta gestos de entrega personal que resultan vitales en el terreno. En un escenario donde el fuego ha sitiado localidades y puesto en riesgo la salud de quienes lo combaten, la llegada de profesionales de la salud con sentido de pertenencia se convierte en un bálsamo necesario. La historia de regreso a las raíces en medio de la ceniza marca una jornada donde la vocación de servicio supera cualquier obstáculo logístico o geográfico.
La Escuela 75 como base operativa de salud y apoyo
Carla Fernández, enfermera del Hospital Rural de Tecka pero nacida y criada en Cholila, decidió dejar su puesto habitual para sumarse voluntariamente al operativo en su localidad natal. El centro de operaciones para su labor es la Escuela N.º 75 de Villa del Blanco, un espacio que hoy funciona como corazón logístico para el acopio de donaciones. Según Canal 12 Web, persona afectada por la situación imperante, la profesional se integró rápidamente al equipo para asistir tanto a sus ex colegas como a los voluntarios que presentan signos de agotamiento y lesiones leves producto del combate ígneo en los cerros.
El difícil trayecto y el aporte de insumos hospitalarios
Llegar a Cholila no fue una tarea sencilla para la enfermera, quien debió sortear los cortes en la Ruta 71 y transitar caminos de ripio en mal estado por la zona de Leleque durante la madrugada. Sin embargo, no lo hizo con las manos vacías; gracias a la gestión del Hospital de Tecka, trasladó una importante cantidad de insumos médicos.
Además, la solidaridad de los vecinos permitió la compra de medicamentos específicos en farmacias locales, tales como analgésicos y antiinflamatorios, elementos críticos para quienes enfrentan largas jornadas de exposición al humo y al calor extremo en la primera línea.
Defender el lugar de origen: compromiso sin fecha de retorno
Fernández conoce cada rincón de Villa del Blanco y a gran parte de las familias que hoy sufren la incertidumbre del avance del fuego. Esta conexión personal le permite realizar una atención más humana y efectiva, movilizándose en camioneta hacia los sectores de difícil acceso donde se encuentran las cuadrillas.
Sin una fecha establecida para retomar sus funciones en Tecka, la enfermera reafirmó su voluntad de permanecer en el territorio lo que sea necesario para «defender su lugar», transformando su conocimiento técnico en una herramienta de resistencia comunitaria.




