Chubut bajo fuego: emergencia en Epuyén y recompensa millonaria.
La crisis ígnea en la cordillera no da tregua y el agotamiento empieza a pasar factura en las comunidades de la Comarca Andina. Tras dos semanas de combate incesante, la situación en Chubut se ha vuelto crítica debido a una violenta reactivación de los focos en las zonas de Epuyén y El Hoyo.
El avance de las llamas, alimentado por una combinación letal de temperaturas que superan los promedios estacionales y una sequedad extrema, ha forzado a decenas de familias a abandonar sus hogares de manera preventiva. La frase «esto no termina más» se ha convertido en el triste mantra de los pobladores que ven cómo el humo vuelve a ocultar el paisaje patagónico.
El avance de las llamas sobre bosques nativos y zonas productivas
El último relevamiento técnico confirma que el fuego ya ha devorado miles de hectáreas de vegetación nativa y pastizales naturales. La infraestructura rural también ha sufrido daños irreparables: kilómetros de alambrados y galpones fueron reducidos a cenizas en cuestión de horas.
Según La Nación, el impacto ambiental es severo en áreas de altísimo valor ecológico como el valle del arroyo Planicie, los cañadones de El Trueno y el sector de Bahía Las Percas. En estos puntos, la topografía dificulta el acceso de maquinaria pesada, obligando a los brigadistas a ingresar a pie para realizar tareas de enfriamiento manual.
El escenario se ve agravado por un pronóstico meteorológico desalentador. El Servicio Meteorológico Nacional no prevé precipitaciones significativas para los próximos días, mientras que las temperaturas se mantendrán elevadas. Esta falta de «ventana climática» impide que los focos puedan ser controlados definitivamente, manteniendo al personal de bomberos y brigadistas en un estado de alerta permanente y guardias que no conocen el descanso.
«Esto no termina más»: el factor climático y el agotamiento humano
El combate contra el fuego en la Patagonia tiene una complejidad particular: el incendio «subterráneo» o dentro de los troncos. Juan Carlos Martínez, presidente de Bomberos de El Bolsón, explicó que el calor permanece latente en las raíces y el interior de los árboles, lo que provoca reactivaciones sorpresivas cuando el viento se intensifica. Para sostener esta lucha, se han implementado rotaciones de personal cada ocho horas, integrando a bomberos de diversos cuarteles del país que llegan para relevar a los exhaustos equipos locales.
A pesar del dramatismo de las columnas de humo que se observan desde los centros urbanos, las autoridades provinciales han solicitado a los visitantes no cancelar sus viajes, asegurando que el turismo en las áreas no afectadas sigue siendo seguro. La intención es evitar que la catástrofe ambiental se transforme también en un colapso económico total para una región que depende fuertemente de la temporada estival.
Acción judicial y una recompensa de 50 millones de pesos
El componente humano detrás del inicio de los incendios es la principal preocupación del gobernador Ignacio “Nacho” Torres. El mandatario ha sido enfático al señalar que existen pruebas de intencionalidad en el origen de los focos. Con el objetivo de romper el pacto de silencio y dar con los responsables, el Gobierno del Chubut ha dispuesto una recompensa de 50 millones de pesos para quienes aporten datos precisos. «La sociedad va a exigir que la pena sea coherente con la magnitud del daño», afirmó Torres, marcando una postura de «tolerancia cero» ante lo que calificó como un ecocidio.
Mientras tanto, la solidaridad se organiza en toda la Comarca. Se han habilitado puntos de recepción en la Casa de la Cultura de El Hoyo, la Chacra Millalen en Rincón de Lobos y diversos centros culturales en Lago Puelo y El Bolsón. Se solicitan principalmente agua mineral, frutas, barras de cereal e insumos médicos como colirio y gasas para los combatientes que enfrentan el humo y las altas temperaturas en la línea de fuego. El contexto regional se vuelve aún más sombrío al comparar la situación con Chile, donde los incendios ya han provocado víctimas fatales y miles de evacuados.




