Javier Milei en Nueva York calificó a Irán como enemigo de Argentina por los atentados a la AMIA y la Embajada. «Somos aliados de EE. UU. e Israel», afirmó.
En una jornada marcada por definiciones de alto voltaje geopolítico, el presidente Javier Milei disertó este lunes en la Universidad Yeshiva de Nueva York. Ante un auditorio colmado de estudiantes y académicos, el mandatario argentino no solo reafirmó su alineamiento con el sistema de libre empresa, sino que lanzó una declaración contundente respecto a la política exterior y la seguridad nacional, identificando directamente a las amenazas que enfrenta el país.
Un recibimiento eufórico bajo estrictas medidas de seguridad
La llegada de Javier Milei al centro universitario no pasó desapercibida. En las inmediaciones, un fuerte despliegue de la policía local custodiaba las calles, mientras que en el interior, el Servicio Secreto de los Estados Unidos se encargó de escanear a cada invitado y revisar las pertenencias de los alumnos. El presidente arribó acompañado por una comitiva de máxima confianza: la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno.
Al ingresar al recinto, el clima de fervor fue inmediato. Según detalló Noticias Argentinas, los estudiantes se pusieron de pie al grito de «¡Presidente, presidente!», a lo que Milei respondió con su característico vozarrón: «¡Hola a todoooos!». El rector de la universidad, el rabino Ari Berman, fue el encargado de la presentación oficial, comparando la relevancia de la visita con figuras históricas como Golda Meir y destacando que el mandatario representa una «voz distintiva» que impulsa cambios estructurales a escala global.
Alianza estratégica y la condena directa a Irán
Durante su alocución, Milei endureció su discurso respecto al escenario internacional. En un momento de máxima tensión, el mandatario fue tajante: “Somos enemigos de Irán”, sentenció ante el auditorio judío. El Presidente fundamentó su postura recordando los trágicos antecedentes de terrorismo en suelo argentino, vinculándolos directamente con el régimen de Teherán.
“Nos han metido dos bombas, una en la AMIA y otra en la Embajada de Israel. Por lo tanto, digamos, son nuestros enemigos”, expresó con firmeza. En ese sentido, el jefe de Estado ratificó que su gestión mantiene una «alianza estratégica con Estados Unidos e Israel», posicionando a la Argentina en una vereda clara del conflicto global. Bajo esta premisa, subrayó: “Yo me siento orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”.
El fin de Maquiavelo y la defensa del libre mercado
La disertación, que se extendió por casi dos horas, también tuvo un fuerte componente filosófico y económico. Milei retomó los ejes centrales de su pensamiento, similares a los expuestos en el Foro de Davos, y se refirió a la ética en la función pública: “No vale todo por ganar un voto. Y por eso reitero: Maquiavelo ha muerto, y es momento de enterrarlo”, aseguró, provocando una ovación de pie.
El presidente insistió en que es necesario regresar a los valores fundacionales de Occidente y defendió a ultranza el sistema capitalista. Asimismo, volvió a arremeter contra la presión fiscal: “Los impuestos son un robo. Nadie paga los impuestos voluntariamente, lo hacen a punta de pistola”. Para cerrar, utilizó su propia gestión como ejemplo, sosteniendo que se puede realizar un ajuste del 30% del gasto público y seguir contando con el apoyo popular si se obra de manera justa. La jornada concluyó con su tradicional grito de “¡Viva la libertad, carajo!”.




