Puerto Madryn: fuerte suba del pollo y presión en la canasta básica.
La inflación no da tregua en los hogares de Puerto Madryn. A pesar de una leve desaceleración en el índice general, los productos de consumo cotidiano registraron incrementos significativos durante el último mes, volviendo a tensionar el presupuesto familiar. El Centro de Estudios José María Rey, encargado de monitorear la evolución de los precios locales, encendió las alarmas al detallar cómo artículos esenciales para la mesa de los madrynenses lideraron las subas en las góndolas.
El relevamiento correspondiente a febrero arrojó una variación del 2,1% respecto al mes anterior. Según La17, en diálogo con Claudio D’ermo, esta cifra representa un valor inferior al registrado en enero; sin embargo, los analistas advierten que esta baja no es suficiente para consolidar una tendencia de estabilidad. El piso inflacionario en la ciudad parece haberse estancado en un rango difícil de perforar, afectando directamente la capacidad de compra de los trabajadores.
Alimentos esenciales con aumentos de hasta el 30%
El dato más preocupante del informe es el incremento desproporcionado en productos de primera necesidad. El pollo encabezó la lista con un impactante salto del 30% en solo 30 días. A este aumento se sumaron otros artículos fundamentales: el pan común subió un 18%, el té en saquitos un 18%, y la naranja un 17%. Por su parte, la leche, un insumo crítico para la nutrición infantil, mostró una suba que osciló entre el 4% y el 5%.
La particularidad de este fenómeno es que los aumentos se concentran en alimentos que forman parte del desayuno, almuerzo y cena de la mayoría de las familias. No se trata de variaciones en rubros secundarios, sino de un encarecimiento directo de la dieta básica. La persistencia de estos valores entre el 2% y el 3% mensual sugiere que la presión sobre los ingresos continuará siendo elevada en el corto plazo.
El factor combustible y la dispersión de precios
Uno de los motores que mantiene encendida la inflación local es el costo de la logística. D’ermo señaló que el reciente ajuste del 6% en los combustibles genera un efecto arrastre inmediato sobre toda la cadena de mercaderías. «El combustible solo te dispara todo lo demás», sintetizó el referente, explicando que en una ciudad dependiente del transporte terrestre, cualquier cambio en el surtidor se traslada inevitablemente al precio final que el vecino encuentra en el supermercado.
Por otro lado, el rubro de la carne vacuna presentó un comportamiento irregular, caracterizado por una fuerte dispersión de precios entre las grandes cadenas de supermercados y los comercios de cercanía. Esta falta de una referencia uniforme obliga a los consumidores a realizar una búsqueda intensiva de ofertas para intentar amortiguar el impacto. El Centro de Estudios proyecta que esta dinámica de precios firmes se mantendrá, al menos, hasta el mes de junio, lo que exige una planificación financiera rigurosa para las familias de Puerto Madryn.




